Cincuenta años
En realidad, el tiempo transcurre apresuradamente, el tiempo denominado año, por obra y gracia del pensante, pasa muy, pero muy de prisa.
Cuando menos se piensa, ya se está en la vereda de enfrente, es decir, de la reflexión, del aporte a la sociedad. En el campo en que te desenvuelvas, ya no piensas solo en ti, está la familia, cercana o lejana, los amigos, si los tienes, si te llevas bien con ellos.
Has plasmado los sueños, las esperanzas; se han tornado en realidad lo que se proyectó, te has realizado, no en base a riqueza material o dinero, no; especialmente, te has realizado como persona y has contribuido en bien de los demás, repito, desde el puesto que has elegido.
Y en este campo, muy especialmente, de los sueños, las esperanzas; son Cincuenta Años que está recordando este su diario de la mañana.
Desde joven, desde el colegio, ya estaba en mente, en los sueños, la Palabra Escrita.
Caminó por varios caminos, siempre en el mundo de las letras, hasta llegar a “La Unión” y empezó a tomar más personalidad, más realidad los sueños.
Y más tarde, como tenía que ser, tomó la posta y empezó a caminar “Últimas Noticias”.
Me decía en una Carta -ahora ya no se escriben, la tecnología se impone y mata a la persona, al pensante, pues la Palabra no queda, no tiene perdurabilidad- “A Dios gracias todavía estamos en este camino de servicio batallando para salir adelante y no abandonar el camino abierto por Don Manuel, con quien tuvimos la suerte y el privilegio de trabajar, aunque en diferentes épocas”.
Lo que no hay que olvidar, la gratitud, lo que se aprende de los mayores.
Hasta el presente, un diario provinciano tiene que luchar con lo que más se impone, seguir saliendo, saliendo y se puede con dinero.
Me dice en otra Carta, “ Un Diario en provincias donde los ingresos sirven para pagar con apuros personal y atender gastos diversos. No te he llamado porque estoy sin servicio. Solo recibo llamadas…”.
“Siempre la confianza en la Divinidad, cual sea su nombre…pero a Dios gracias seguimos navegando gracias al generoso apoyo de personas como tú o muchos más colaboradores, fieles suscriptores y anunciadores y el público lector que sigue creyendo y apostando por un periódico con la línea que tenemos…”.
Repito, lo de siempre, hasta la actualidad, salir, salir, no es nada fácil, se requiere coraje y contar con apoyo, mucho apoyo.
En otro momento, la Nota más dolorosa, muy dolorosa, “Félix Martínez falleció ya hace varios meses atrás. Lo hallaron muerto en su casa víctima de un infarto”.
Ciertas noches, antes de ir al Colegio Nocturno del “Gutiérrez Noriega”, iba a la casa de Félix Martínez y conversábamos de diferentes temas, muy diferentes.
Junto con Miguel Tucto Chávez, que firmaba con el seudónimo de Roque San Miguel, trabajaron y entregaron al respetable la Historia Monográfica de Chepén, que llegó a tener dos ediciones.
Y así fue pasando el tiempo, siempre el tiempo.
Ahora el sueño y la esperanza llegan a los cincuenta años.
No es poca cosa.
Felicidades.
Pero silencio, mucho silencio por la partida, hace más que pocos días , del soñador, sí soñador, a la otra orilla.
La esperanza y los sueños nunca se pierden Albert, como te conocía.
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