Turismo, otra vez
En estos últimos tiempos, cada vez adquiere más importancia la conocida como industria sin chimeneas.
Y esto por el ingreso económico que obtienen los pueblos donde hay preocupación por conservar, restaurar y poner al día lo dejado por grupos humanos anteriores.
El turismo no sólo tiene que ver con la presencia de lo recibido de culturas pasadas, sino, sobre todo, por el trato que se da a quienes llegan para apreciar los testimonios.
Y en este campo tiene que ver la presentación de las ciudades, el trato que se ofrece a los visitantes, no aprovecharse de lo que desconoce el visitante.
En el país, los restos del ayer y que requieren ser puesto en valor cada vez se reconoce que son muchos.
En los diversos pueblos del interior, sea del ande, sierra o costa, hay mucho que apreciar a la vez cuidar y proteger.
Y esto depende no sólo de las autoridades sino, especialmente, de los ciudadanos, de los habitantes, de los lugares.
Hay que hacer referencia, otra vez, a lo que sucede en el añorado puerto de Pacasmayo, que esta vez la naturaleza lo ha maltratado tremendamente.
Y para su recuperación, seguramente, transcurrirá más que mucho tiempo.
No sólo por el dinero, sino porque las autoridades locales ya están de salida y las que vienen tienen serio compromiso no sólo en el puerto, también en los pueblos cercanos.
Cuando se cultiva con el programa Reportaje al Perú, Canal 7, cinco de la tarde, domingo, conducido por el conocido hombre trasmisor de cultura, Manolo del Castillo, se encuentra con los lugares del interior y los recibidos de los mayores.
Visiones detenidas, y se presenta, bien para nosotros, la parte norte, especialmente, la llegada al Puerto de Pacasmayo, da mucho contentamiento y alegría.
Se entrega al respetable, se hace hincapié en la playa, en los lugares donde se consigue el arte culinario, especial del puerto.
De la misma manera, casonas y calles que merecen respeto, aprecio y testimonian la grandeza del puerto.
Personalmente, contenta sobremanera.
Aquí, también, la inquietud, cómo rescatar los lugares que merecen ser ofrecidos a los visitantes.
Pacasmayo Antiguo, repito, quiere respeto, respeto por el trabajo realizado por quienes ya no están, pero su obra testimonia la entrega y el cuidado.
Felizmente, ya hay interés por darle mejor vida a la antigua Casona de la ex-Aduana.
No hay el mismo interés por la Ex-Oficina del Correo, del Antiguo, donde llegaban mis colaboraciones para el diario "La Unión" y para el hoy "Ultimas Noticias".
Eran otros tiempos.
Se puede seguir enumerando otros locales, sólo falta entusiasmo, querer al ayer y mirar el futuro, no con optimismo, pero sí con realidad.
Mucho, sí, mucho se puede hacer por el turismo en el puerto.
Repetimos, los pueblos se merecen las autoridades que tienen.
De ellas depende la existencia de habitantes y de la historia.
Todo por el bien del añorado y añejo puerto.
Nada más por hoy.

