Pacasmayo, tiempos difíciles
Da la impresión que todo está jugando en contra de los intereses del recordado Primer Puerto, Pacasmayo.
Hay temas pendientes, difíciles, aparentemente, de poner solución; temas, repito, que vienen de diferentes períodos administrativos.
No son de hoy, no corresponden a la actual administración.
Se hace mención a la situación del tráfico, especialmente, en la actualidad, de los conocidos como mototaxis.
Es una realidad, hay exceso de estos vehículos menores.
Es un problema social.
No hay centros de trabajo.
Me narran, el adolescente termina o no, su secundaria, y a veces, la primaria, y la familia opta por lograr obtener un vehículo y entregarlo al joven para que “se gane la vida”.
Es más ayuda a la familia.
Ahora, si a eso se agrega que las autoridades no buscan salidas para mejorar la distribución de las vías de tránsito, la situación se agrava.
Ya en varias notas manifiesto que la Calle Junín, requiere ser alejada del tránsito vehicular.
Vía creada cuando la situación vehicular no existía y la población era menor.
Ahora, sobre todo en verano, la realidad es compleja, muy compleja.
Si se busca como fuente de ingreso la industria sin chimeneas, es necesario analizar qué se tiene que hacer con el conocido como Pacasmayo Antiguo.
Por otra parte, un ciudadano, lo informa el diario local de la fecha, mostró su incomodidad a la autoridad correspondiente por el estado en que se encuentra el Paseo de la Amistad.
Lugar público y de recreación, requiere permanente cuidado y sobre todo, que se dé las facilidades a niños y ancianos que son quienes más concurren.
Facilidad que tiene que ver con la higiene, la presentación y el cuidado, mucho cuidado, de lo verde.
Hay que hacer hincapié que los habitantes no arrojen desperdicios a la acequia, parte que no está canalizada.
Lo sucedido últimamente con la violencia de la naturaleza, la destrucción parcial del Malecón Grau, que si ya requería un mejor trato y cuidado, ahora se agrava.
Si hay más que problemas con la entrega de la mejora del Malecón, que ya lleva más que buen tiempo y cada vez se aleja, ahora me parece que el tiempo seguirá alejándose y el Paseo Grau, ojalá no, quede en el olvido en el recuerdo.
Caso muy grave, y no hay cómo decir, ya pues, hay que velar por los alumnos, lo que sucede con el Colegio de mi tierra, el legendario Andrés Razuri.
No es uno o dos, son años que se viene “trabajando” en el nuevo local.
Hay que tomar en cuenta, qué pasará con el Muelle, el mítico, cuando llegue la calma y se observe lo sucedido con la furia de la naturaleza.
Mucho, mucho, se escribe, se comenta sobre el futuro o mejor, el presente, del muelle.
Pero, muy triste, todo queda en comentario.
Las autoridades se suceden, se suceden.
Hay ofrecimientos, ofrecimientos.
Y todo queda, después, en silencio. En mucho silencio.
Los pescadores y ciudadanos sólo contemplan el mar y la playa.
Nada más.

