De la realidad a la ilusión

Cada día que transcurre, el país ingresa a nuevas situaciones, se presentan más y más dificultades para existir; capaz , se dirá, no hay por qué asombrarse. Así es y será.

Cuando los organismos especializados en las conocidas como encuestas . entregan al respetable las cifras de aprobación y desencanto, las instituciones y personas conocidas como “representativas” llegan a lo increíble. Nadie confía, cree y los actos nada “santos” están a la orden del día.

Pero, lo que ya no se comprende.

Los afectados, los Poderes del Estado, sus representantes, no se sienten mencionados.

Y todo sigue igual o peor.

Mucho se hace mención al Fenómeno del Niño que se aproxima al mes de Noviembre.

Igualmente , que los dineros entregados para proteger a las personas cercanas a ríos y mares , no se gastan mal. Y que ya no hay tiempo para realizar obras.

Es decir, las muerte y destrucción de pueblos, de habitantes.

Por otra parte, la inflación , el costo de vida se agrava y se agravará más.

Sequía en zonas agrarias, pesqueras, malos tiempos, poca o nada de lluvia.

Las zonas productoras de alimentos, en su variedad , abandonadas y confiadas en lo que ofrece la madre natura.

A las autoridades centrales, no les interesa lo que sucede al interior del país. Lo triste , no conocen al Perú de adentro: la sierra, la selva y la zona costera.

Zonas que son visitadas sólo por turismo y lugares especiales: Cusco, Arequipa, Puno, Trujillo, Chiclayo, Piura y otros.

Se quedan en la Capital del Departamento, donde hay, naturalmente , la comodidades necesarias, para quienes quieren estar por vacaciones o por conocer.

Pero nadie, especialmente las autoridades, los responsables ingresan al interior, a las comunidades reales, donde las personas viven en la Edad de Piedra.

Parece que no, pero vayan-

Es más , los alumnos viajan de “promoción” fuera del país. Pocos , muy pocos, ingresan a las Capitales de Departamentos. No hablo de estar presente en la zona quechua hablante.

Ahora que los productos están en retirada, por el mal tiempo o abandono, el costo sufre tremendas alzas, la población no puede pagar veinte soles por un kilo de limón, de la misma manera, cebollas y frutas.

El trabajo escasea y si hay , los ingresos son pobres, muy pobres. Hay mano barata, por exceso local o extranjera.

La inversión extranjera no viene por la inseguridad. El capital nacional , de la misma manera , no quiere ingresar.

El Estado, no puede realizar obras públicas, donde participe la ciudadanía, no puede ingresar el proceso productivo.

La Constitución no permite que el Estado lo haga.

Tampoco hay preocupación en las autoridades por hacerlo.

Mejor, dejar hacer, dejar pasar.

El tiempo pasa.

Vienen otras autoridades y la ruleta sigue.

Y así se desarrolla la historia nacional.

La población crece , los problemas sociales se agudizan.

Se preparan leyes para evitar protestas , pero no se busca la causa, menos la solución.

La rueda del tiempo continúa. Y continuará.

Y las brechas que hay, seguirán.

Seguirán. Es la historia nacional.

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