Ante la partida, recordar



Una de las capacidades que tiene el ser pensante, es el recuerdo.

El cerebro tiene la potestad de seleccionar lo que acontece en el diario vivir; guardar lo que cree que en algún momento puede servir, y olvidar, aparentemente, lo que debe quedar en el mundo del inconsciente.

Y frente a sucesos que estremecen, queda únicamente recordar, regresar al ayer, así haya pasado más que muchos años.

La lucha entre el día y la noche, entre el ser y no ser a diario se presenta.

O mejor, entre la vida y la muerte, en este caso, siempre lleva la delantera, gana la partida, la muerte.

Cada vez que alguien viaja a la otra orilla, repito, queda el regresar al ayer, traerlo y hacerlo presente, capaz, vivir, darle el trato como si nada hubiese pasado.

Cuando se ha caminado ya largo camino, cuando en este tránsito han partido no sólo familiares, amigos que compartían el pan y los sinsabores, se vuelven los ojos al ayer y se empieza a realizar el recuento.

Hace unos días, Últimas Noticias dio a conocer sobre la muerte del periodista chepenano Mario Alfonso Ríos Cumpa.

Regresé a la ciudad de Chepén hace más que pocas décadas y me encontré con los amigos, hombres de educación, de letras, del periodismo, de la radio.

Con ellos, con muchos, hicimos Patria Chica.

Mar y Río decía su Palabra en el ya legendario o mejor histórico “La Unión”.

Más tarde participó en lanzar ideas, proyectos, planteamientos, en los medios de comunicación locales, para crear la provincia de Chepén, que antes formaba parte de la de Pacasmayo.

¿Alguien recordará a JUARLO, a Roque San Miguel, a ISULVE, a Félix Martínez Vega, quien con Miguel Tucto Chávez, editaron la Historia Monográfica de Chepén, que logró una segunda edición?

¿Y el caballero que en su peluquería estaba presente y también en las páginas del legendario diario?

¿Y a los amigos y forjadores que entregaban el mensuario “Chepén”, editado en la Capital de la República?

Testimonio vivo del sentir de personas de esos tiempos, tiempos que no volverán.

Eran, como dice el tango, otros hombres.

Se luchaba contra todo en contra, pero ahí de pie, pensando en el mañana, siempre en el mañana.

Por ahí también están los profesores de esos años, hacían patria en las escuelas, en los colegios.

Muchos de ellos se atrevían a estar en él, también ya legendario, “Gutiérrez Noriega” en la Nocturna.

No menciono sus nombres, pues vaya olvidar alguno y no está bien.

Y Mar y Río, siempre presente.

Recuerdo que se editó un diario en la ciudad de Chepén y fue don Manuel Pastor Ríos a la inauguración. Lamentablemente, no duró mucho tiempo, pero la Palabra Escrita hizo historia. No escribo el nombre del diario, ojalá alguien se interesara por saber.

Bueno, hay tantos hombres de periodismo, sea en Jequetepeque, San José, Guadalupe, San Pedro de Lloc, Pacasmayo, que siguen presente, pero ya no están.

Mejor, silencio.


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