Del gobierno de los pueblos

La historia que presenta la evolución del hombre y más tarde, la de los pueblos, de su organización y administración, ofrece acontecimientos cada vez más asombrosos.

Ya se organizan los pueblos, empiezan a crecer, y, lamentablemente, a anexar a sus vecinos.

Con el devenir, saltando muchos años, surgen los hoy denominados países, cada vez con más extensión territorial.

De la misma manera, normas para su conducción.

También para la forma de administrarlos.

Las hoy conocidas como leyes.

Leyes que son preparadas por las personas que tienen mayor acercamiento al mundo letrado.

No hay que olvidar, la población siempre estratificada.

Estratificación que tiene que ver, siguiendo la historia, por la propiedad de bienes denominados preciosos; más tarde, por la extensión territorial, denominados feudos y por otra parte del mundo, mi país, las haciendas, siglos pasados.

Hay que recordar, la época de la historia de la humanidad, por esta parte del mundo, conocida como feudalismo, tuvo carácter eminentemente religioso.

Las diferentes disciplinas que tenían que ver con el pensamiento, fueron dejadas de lado o castigadas las personas que intentaban mirar más allá.

Época del predominio de los feudalistas, a nivel de la Edad Media. La administración, gobierno de los pueblos, preparación de leyes, a cargo, repito, de los letrados.

Los habitantes de determinado territorio, conocido como país, lejos de lograr acercarse al mundo de las letras.

Siempre, fuerza de producción y sometidas a las normas que elaboraban los gobernantes.

Épocas de reyes, emperadores, más tarde, dictadores.

En la Vieja Grecia, otra vez, saltando la historia, surgen los pensadores, los filósofos, y el pensamiento democrático.

Se impone el diálogo, la conversación, el respeto a las ideas ajenas, por más contradictorias.

Se aspira a que el pensante valore el punto de vista del opuesto.

Tiempos en que se busca que se defienda la democracia.

Pero no siempre es así.

No hay que olvidar, al hombre le gusta el poder, mandar, considerarse el único.

Por algo se dice que el hombre es un animal político.

La política como sustento de los pueblos, es el arte de gobernar, gobierno que tiene que ser respetando las normas, leyes que vienen de años.

Naturalmente, al político, cuando no respeta a la misma como ciencia social, no le interesan ideas contradictorias, opuestas.

Se impone la fuerza, el terror, la muerte.

Es la realidad de los pueblos, la misma que se encuentra día a día.

Y hoy se está haciendo historia.

En mis clases de Economía Política, de Filosofía, insisto que en toda actividad humana debe predominar la razón.

Con esto no quiero decir que el mundo subjetivo no existe.

No.

En estos tiempos turbulentos en mi país y en el mundo, se grita porque la razón, o el sentido común, tengan cabida.

Y ojalá sea así.

Sobre el autor

Contacto UNDiario

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a [email protected]