De la realidad a la ilusión




Terminado el proceso electoral, el trabajo realizado por la ONPE y conocidos los resultados, la población, no en su totalidad, se muestra asombrada con los candidatos que han llegado a la denominada segunda vuelta.

No hay que olvidar, constantemente lo repito, la realidad es la que centra, la que hace reflexionar.

De ahí que lo sucedido no debe alarmar.

Así como antes se hablaba de la república de indios y de blancos, ahora se presenta una situación casi similar.

Grupos sociales opuestos se han presentado a través de la historia nacional y a nivel universal.

La historia de la humanidad es una constante lucha entre grupos de poder, ya sean económicos, políticos y quienes tienen únicamente su fuerza de trabajo.

Por otra parte, la historia, de la misma manera, presenta personajes que se han puesto a favor de quienes no ostentan poder ni nunca lo tendrán.

Personajes que lograron en el país el alejamiento del grupo de poder español.

Tuvo lugar con motivo de la invasión española.

Hace poco, en el mundo se encontraban países del primer mundo, socialistas y tercermundistas.

Luego de la caída del muro de Berlín, de la quiebra de la Unión de Repúblicas Socialistas, se impuso el sistema capitalista, liderado por Estados Unidos de Norteamérica y países de Europa.

Los subdesarrollados, tercermundistas, en vías de desarrollo, no cuentan.

Son únicamente productores de materia prima para los del primer mundo.

Es la realidad que se observa.

Ahora, lo que acaba de suceder en mi país, subdesarrollado, tercermundista, en vías de desarrollo, cambia la denominación, no hay por qué asombrarse.

Se han dado diversas opiniones, las más contradictorias.

Pero no se analiza, no se reflexiona y se reconoce que el país está marcado por dos zonas.

Por una parte, la Capital de la República y algunos pueblos de la zona norte.

Por otra parte, la sierra, en su variedad, y aquí hay que referencia al oriente.

Tanto en la sierra como en el oriente se menciona y se emplea el nombre de los pueblos, para el turismo.

Turismo que no favorece a los ciudadanos de las zonas consideradas como tales.

Y la sociología, no de ahora, de finales del siglo XIX y XX, daba a conocer, por importantes estudiosos, de esta realidad y se pedía voltear los ojos a los pueblos denominados “olvidados”.

Está de más, mencionar los diferentes problemas sociales que se presentan.

En anterior Palabra Mía, hacía mención a la celebración del Bicentenario. Presenté algunas reparaciones.

Ahora, otra vez, se hace hincapié en los temas sociales de una parte del país.

Y la respuesta está a los ojos, presente.

Es el grito de los que no tienen voz, o, como decía Julio Ramón, autor de “Prosas Apátridas”, “La Palabra del Mudo”.

Ojalá esta realidad centre a los dirigentes, a los políticos, a quienes se presentan como salvadores cada cinco años.

Como dice el gaucho, el dirigente, “pensá, pensá”.

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