De los testimonios del ayer


En el país, en las regiones, hay diferentes testimonios que ponen de manifiesto la obra, existencia, trabajo y entrega de los grupos humanos que habitaron el territorio.

Testimonios, que, lamentablemente, los habitantes de hoy no saben valorar, apreciar, y, por el contrario, lo destruyen.

En este su diario de la mañana, me informo de lo que pasa en San Pedro de Lloc, en Pacasmayo, con caminos, huacas, terrenos, casonas y otros legados.

En el país están al día las invasiones, la “venta” de terrenos que representan importantes legados.

Son conocidos los denominados “traficantes de tierras”, que se valen de diversos medios para hacerse de lo que no les corresponde.

Lo más grave, los venden, para lo que cuentan con el “apoyo” de personas que no tienen aprecio ni respeto por lo que es invalorable.

Hay que recordar, los arqueólogos, antropólogos, historiadores, y otros estudiosos de la sociedad, están años de años investigando, estudiando, “leyendo” el pasado para ofrecerlo al presente, no sólo al país, sino más allá de sus fronteras.

Muy cerca de la Capital de la República se encuentra la zona arqueológica “Caral”.

Ciudad que tiene más de 5,000 años y para ponerla en el lugar que ocupa en el mundo, la investigadora Ruth Shady, ha entregado más de la mitad de su vida.

Y siempre haciendo frente a obstáculos.

Representados por ciudadanos que invaden, destruyen y quieren desaparecer tan trascendentales testimonios.

En la actualidad Caral es Patrimonio Cultural de la Nación y Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La investigadora constantemente viene siendo amenazada de muerte.

Interesados en vender los terrenos, en sembrar lugares históricos, hacen lo imposible porque Caral pierda lo que es.

Lamentablemente, la profesora Ruth Shandy no cuenta con apoyo de las autoridades y policía para evitar el daño a tan importante testimonio.

Los medios de comunicación locales, recientemente han realizado reportajes, presentando lo que es Caral, para que la colectividad y las autoridades reflexionen.

En verdad, algo que no tiene nombre, y todo por el bien del país, de la humanidad, ella dice, “No regreso a Caral por temor a que me maten, pero como amo a mi país y lo defenderé hasta el último respiro de mi vida”, “El Comercio” 8/12/20

Por el trabajo que realiza por décadas, la investigadora es considerada en el mundo como una de las mujeres más importantes, valiosas.

Y por acá, se la quiere eliminar para destruir un testimonio de la humanidad.

Y esto mismo, sucede, repito, por la sagrada tierra, gracias a la información que llega en este su diario de la mañana.

Hay que hacer hincapié, lo vuelvo a decir, en la trascendencia del Curso de Historia del Perú.

En estos tiempos de la mal llamada modernidad, las disciplinas humanísticas están en retirada.

Se repite insistentemente en la pérdida de valores, de la reflexión, pero si Filosofía ya no está en las aulas secundarias.

Lo antes narrado, ojalá invite a revisar lo que se está haciendo con Humanidades en las escuelas.

Hay que tomar en cuenta lo que está sucediendo en la provincia de Pacasmayo.

Sobre el autor

María del Carmen Ballena

Periodista