Otra vez en la brega



Sí, otra vez en el quehacer, en el estar dando a conocer lo que se siente o se piensa ante una realidad que intenta aplastar el bípedo.

Más de medio año Palabra Mía estuvo en silencio, rumiando la rabia, la impotencia y sobre todo, querer y no poder.

Siempre repito a mis “muchachos” querer no es poder; es la realidad la que nos centra , la que nos abofetea y nos dice ponte de pie y reflexiona, reflexiona.

Todavía se está muy lejos de salir de la pandemia que azota al mundo.

Lo grave, maltrata al primer mundo, los gobernantes de esos países hacen lo indecible para lograr que el “visitante” extranjero se aleje y ya no origine más dolor y sobre todo, muerte.

Miles de hogares quebrados, en mi país, la muerte y la inseguridad golpeando y golpeando.

Se manifiesta, por quienes son entendidos, y a quienes, lamentablemente, no se recurre o no se les hace caso, que la pandemia ha desnudado totalmente al país tercermundista.

Quienes conducen, hacían alarde que ya se ingresaba al club de los grandes, de los del primer mundo.

Ahora, sólo queda guardar silencio y reconocer que estamos en el tercer mundo, entre los subdesarrollados y para contentarnos, ser “emergente”.

Se señala, que después de una guerra, todos son generales, todos dan sus puntos de vista y dicen, si se hubiera hecho esto o lo otro, no se estaría en la situación actual.

Pero, volvemos a lo mismo, las cosas son como son; no como uno quiere. No.

Por acá, las cosas están muy libres, cada quien hace lo que mejor le parece. Incluyendo autoridades.

No se respetan normas, indicaciones.

Se hace referencia a una segunda ola o a un rebrote.

También se dice que se está preparado, que ahora no sucederá lo anterior.

Sin embargo no siempre es así.

Que hay entusiasmo por parte de unos.

Que hay pesimismo, por parte de otros.

A nadie a través de la historia, le interesó ni la salud ni la educación.

Y se sigue igual.

Y se seguirá.

Da mucha pena lo que sucede en mi querido Pacasmayo. No por lo que falta, pues es mucho.

Es el comportamiento de las autoridades.

El Hospital se anuncia su inauguración.

Y cada día se posterga.

Seguirá así.

Mientras tanto, la muerte y la pobreza, la indiferencia y hasta la burla, están presentes.

Cómo hará frente la autoridad, así en singular, al rebrote que se anuncia para fines de este mes o inicios del que viene.

Otra vez en la brega, mientras esté de pie diré mi Palabra, cada vez, capaz, no esperanzadora , pero sí franca y sincera. Palabra realista, ajena a todo halago.

Mientras tanto, hay que seguir en la misma senda, en la ruta.

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