De los Pueblos y sus Autoridades




En mi país, en estos últimos días, siguen sucediendo acontecimientos que tienen que ver no solo con las autoridades sino con la población en general.

Después de la disolución del Congreso, por las razones que la ciudadanía ya conoce más que de sobra, hay resistencia por reconocer que se actúo mal, que cada institución, persona, se hace merecedora a la sanción o al premio por sus actos.

A través de la historia, se han dado hechos cada vez más asombrosos, desde atentados y muerte de dirigentes, sean parlamentarios, presidentes, alcaldes y otras.

Golpes de estado, imposición de dictaduras.

Suspensión de las garantías individuales, las fundamentales; estado de sitio o toques de queda.

Es decir, acciones que quiebran el equilibrio y tranquilidad de la existencia.

Todo lo que se ha hecho, sea quiebre de la mal denominada democracia, la mejor manera para gobernar entre las malas para bien de la población, para salir de la situación de país pobre, subdesarrollado, tercermundista.

En la actualidad, a estos países se los denomina emergentes.

Pero se encuentran en la misma situación.

Siempre he dicho y lo sigo sosteniendo, la realidad es la que nos centra, la que nos hace ver en qué nos movemos.

Se hace mención a la cercanía de los 200 años de la independencia del país. Que se quiere llegar siendo otra nación, con miras a vencer los diferentes problemas sociales que mantienen su presencia. Lo que es positivo.

Hay que reconocer que la población día a día crece.

Que los diferentes servicios para hacer la vida más llevadera, que se exista y no se subsista, no soportan la presencia de una población cada vez creciente.

Hace unos días, mucho se habló y escribió sobre las incubadoras para los pequeños, que morían. Pero se encontró que no sólo eran incubadoras, se iba más allá. Por mencionar, faltaba personal médico especializado, médicos neonatólogos, enfermeras especializadas en pediatría; medicinas acorde con la necesidad.

Es más, higiene y espacios. Un problema que no es de fácil solución.

En el país hace falta, mucha falta, de médicos especialistas en diferentes campos. No hay.

Sino veamos lo que pasa en Pacasmayo, o en las ahora dos provincias.

Hay hospitales, buenos o malos. Pero no hay especialistas.

Se da el caso, que no hay ni mil psiquiatras en todo el país.

Sólo por referir una parte del campo de la salud.

No mencioné a la educación. Hay que guardar silencio.

Se informa que los ministros, todos, no gasta ni la mitad de dinero que se asigna.

Y si se sigue hurgando, es para ponerse a llorar.

Sólo resta esperar qué pasará en los días que vienen y cómo favorecerá al hombre y mujer de a pie.

Solo resta esperar.

Nada más.

Sobre el autor

Contacto UNDiario

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a [email protected]