Turismo. Industria sin chimeneas




En el mundo hay países que siguen apostando por la industria sin chimeneas.

Dan impulso, se interesan por lo que la madre natura les ha regalado o conservar testimonios de otras generaciones.

Es decir, preocupación porque la vida, los legados mantienen una existencia para los apasionados del ayer, porque no desaparezca la vida y obra de quienes ya no están de pie, pero entregaron todo de sí porque la humanidad siga su ruta.

La historia narra lo vivido ayer y la lucha que hay en la actualidad por destruir lo recibido.

Lamentablemente, muy lamentable, se impone la mal denominada modernidad.

Ahora, entre los países que ajustan su economía a la industria sin chimeneas, está el país de la hora exacta.

Hace descansar esta nueva industria en la propia naturaleza, en su cuidado y protección, también en templos budistas y castillos.

No hay más.

La Agencia JiJi Press informa que en el último ranking mundial sobre esta actividad, elaborado por el Foro Económico Mundial, Japón se encuentra en el cuarto lugar en el mundo. Dice la prensa nipona, “El Informe destaca a Japón por sus “Recursos culturales excepcionales”, sin embargo, también hace notar que el país asiático puede mejorar la utilización de sus ‘‘prometedores recursos naturales y el desarrollo de la infraestructura turística”.

El Foro Económico Mundial evaluó a 140 países y regiones en 14 campos, como son recursos naturales, recursos culturales, infraestructura en transporte aéreo y contribución del turismo al desarrollo sostenible.

Entre los diez primeros, destaca España, Francia, Alemania y cuarto lugar Japón.

Los restantes países, Estados Unidos de Norteamérica, Australia, Italia, Canadá y Suiza.

Hay que mencionar el esfuerzo cada vez más responsable por parte de las autoridades niponas para ubicar lugares que puedan ser aceptados por la UNESCO como lugar turístico.

Es más, hay preocupación por mejorar las vías que comunican a los espacios atractivos, preparar a los vecinos para que reciban a los visitantes; dar alojamiento y alimentación de calidad.

Respeto y buen trato, es la regla.

Lo que pide la madre natura es cuidado de manera especial con miras a recibir visitantes.

Por otra parte, el país asiático ha flexibilizado las barreras para viajar y los costos.

Pueblos de esta parte del mundo, entre ellos, el nuestro, cuentan con más que muchos y variados testimonios del ayer, aparte de lo que ofrece la naturaleza.

En nuestro país, todo se destruye, nada se conserva y hay la lucha entre autoridades y ciudadanos por los testimonios. Predomina las invasiones, hasta lugares sagrados. Caso de lugares cercanos, en Chorrillos, donde se desarrollaron acciones de la Guerra con Chile, en la actualidad son invadidos para lotizar, levantar viviendas precarias.

La destrucción de la naturaleza, mejor guardar silencio.

Japón se asienta en islas y tiene como aliado a la naturaleza, logra lo que no pueden hacer otros pueblos que tienen una gran herencia cultural y un pasado que testimonia su grandeza anterior, en ruinas, montes y caminos.

En mi Pacasmayo, el ayer se destruye o se olvida y se roban puertas, ventanas, y demás, hasta que cae la casona.

Y todos felices.

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