Nuevas autoridades y la realidad local




Terminadas las elecciones y con nuevas autoridades locales, las más cercanas, las que tienen que estar ‘‘pegadas’’ a la población, menciono a los alcaldes, no a los gobernadores regionales.

En lo que se refiere al Puerto, pues los distritos de la provincia cercana, presentan problemas similares, hay que hacer algunas reflexiones para, si se puede, por los menos, intentar salir del entrampe.

El Puerto, como se sabe, presenta dos realidades: la parte baja y la parte alta.

Cada una con sus propios problemas, su propia naturaleza y con necesidades que requieren ser solucionadas.

Hay que reconocer, la población ha crecido tremendamente, no es la misma de hace dos o tres décadas. Han surgido ‘‘cinturones’’ que rodean la ciudad, habitantes que trabajan y luchan por superar a las incomodidades, sea agua, luz, salud y educación.

De la misma manera, la inseguridad ciudadana.

Son temas que agobian a los pueblos de los diferentes distritos y provincias del país.

Lamentablemente, la prensa nacional da cuenta de cómo ha crecido la delincuencia, en su variedad, en la zona norte, especialmente en Trujillo.

Y no hay manera de ponerle alto.

En Pacasmayo, de la misma manera, se presentan situaciones nada agradables para la ciudadanía.

Se ha repetido constantemente que faltaba autoridad. Decisión y que se trabaje en bien de la ciudadanía; que no deje pasar el tiempo o hayan movimientos por inercia.

La población comprendió que se equivocó al elegir a la autoridad y lo hizo porque no era del Puerto.

Ahora, elegido el nuevo alcalde. Miembro de un partido político que tiene presencia en el norte y en otros lugares del país, se espera, la ciudadanía, no haberse equivocado.

Hay tanto qué hacer por el puerto, tantas cosas a las que hay que ponerle coraje y hacer cumplir la ley, que se torne en realidad lo que se encuentra escrito, obra de autoridades, de diferente nivel, de otros tiempo.

Se repite hasta el cansancio, no faltan leyes, lo que falta son personas que las hagan realidad.

Leyes que tienen buen espíritu, pero que falta la persona que mire más allá del interés privado, individual y haga prevalecer el bien común.

No es fácil administrar un puerto, lograr contentar a todos.

No es fácil.

Pero sí mostrar que se puede hacer mucho, poner el hombro donde se requiere.

Que el equipo que acompaña al señor alcalde, que asumirá sus roles a partir de enero del año ya cercano, imprima a sus actos lo que recomienda la ley. Repito, si se hace cumplir la ley, si se acata los reglamentos, la población puede estar segura.

Algo elemental, respirar a luz del semáforo.

Que los mototaxistas se ciñan a otras ordenanzas que tienen que ver con su realidad. Que no violen las normas, ni ‘‘peleen’’ por un pasajero.

Si todo acatamos las normas, las leyes, no se viviría como ahora, en la selva.

Por algo se dice, que los salvajes están en las ciudades; no en zonas perdidas, alejadas.

Sobre el autor

Prensa

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a prensa@undiario.pe y síguenos en @UNDiario