Abril, Mes de las Letras


Se ha ingresado al cuarto mes del presente año. Hace algún tiempo, en los buenos tiempos, al mes de abril se le denominaba Mes de las Letras y se trabajaba en la difusión de la creación literaria, en su variedad.
Se recordaba a damas y caballeros que nacieron en abril, y luego -también- a quienes partieron en abril.

Hay que mencionar, para que la esperanza del mañana y quienes hacen patria con las letras, no olviden, tengan presente.

En la historia de la docencia, de la investigación, de la creación, del periodismo, y del apoyo a quienes recién se presentaban al mundo de lo bello, en la literatura, se recuerda al profesor Augusto Tamayo Vargas. Conocido y valorado por generaciones.

En la actualidad, si se pregunta quién fue Augusto Tamayo Vargas, pocos, o muy pocos dirán su palabra.

La historia señala que fue el profesor sanmarquino quien se interesó en investigar a los autores nacidos en el abril y surgió la brillante idea de denominar a abril, el Mes de las Letras.

En sus inicios, tuvo mucho apoyo. Año a año se realizaban actividades para tener presente a quienes hicieron patria, con el incomprendido mundo de las letras.

Contentaba, alegraba y había esperanza que se marchaba por camino seguro. Pero también se sabe, nada es estático, todo está sometido al cambio; las ideas y los intereses cambian. Surgen nuevas inquietudes. 

Las personas, los dirigentes, ven con otros ojos al ayer, y se enrolan en el hoy.

Los tiempos de la denominada "modernidad" todo lo envuelve, a la vez, destruye lo formado con esfuerzo, con trabajo y tiene que ver con el mundo espiritual de la belleza, del arte. Se ingresa al pragmatismo, lo utilitario y el ayer queda como tal. O mejor, hay que olvidar.

Y así sucede con el mes de las Letras.

Sin embargo, contenta a la vez que invita a la reflexión. 

La Universidad Particular Ricardo Palma ha programado una serie de actividades para el Mes de las Letras. En Lima, se realizarán conferencias, presentación de libros, muestras de pintura, teatro y otras actividades, desarrolladas por amantes de lo bello.

En verdad, la universidad, su propia naturaleza, lo señala, es universal. No hay individualidades. De ahí que la esperanza del mañana y quienes se inquietan por las creaciones que ponen de manifiesto la grandeza del mundo interno, tienen la oportunidad de mirar la vida con otros ojos. 

Desde hace buen tiempo, Augusto Tamayo San Román, hijo del docente sanmarquino, investigador, cineasta, viene difundiendo el trabajo del autor del libro de poesía "Hallazgo de la vida". 

Con ocasión del centenario del docente, publicó "Acerca de la poesía y los poetas y otros ensayos literarios". 

Ojalá alguien tome la posta y se siga con el Mes de las Letras. 
Es de esperar que así sea.
Ojalá.

Sobre el autor

Prensa

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a prensa@undiario.pe y síguenos en @UNDiario