Del país y lo que pasa

La historia del país está plena de acontecimientos que han quebrado la vida institucional, se ha impuesto la fuerza, el predominio de un grupo social sobre otro.

Y en estos últimos tiempos, la historia se repite, pues suceden acontecimientos que hacen regresar al ayer, revisar la historia y encontrarse con la misma situación.

En la actualidad, está sacudiendo al mundo la conocida como corrupción. La misma que afecta a los diversos estamentos de la administración pública.

Desde las más altas esferas hasta las personas más débiles que forman parte del denominado aparato estatal. Repito, sucede en el mundo.

Y esto no debe tranquilizar.

En Europa, en Asia y en esta parte del mundo, quienes han gobernado están pasando por momentos delicados.

En lo que se refiere al país, es conocido por la población lo acontecido en estos últimos días.

Acontecimientos que ya, si cabe la expresión, no llaman la atención, pues se sabe lo que pasa en la administración del estado.

Se escuchó con mucha fuerza, daba la impresión que se tornaría en una realidad "que se vayan todos". No hay que olvidar, la población tolera y soporta, pero llega un momento que se desborda.

La historia no solo nacional, sino universal, señala hechos que han marcado a la humanidad y han originado el cambio de maneras de administrar los países.

Naturalmente no es nada fácil, ni surge de un momento a otro, la mencionada protesta que crece. Se da como todo suceso. De menos a más. Hasta que se llega a lo que parece absurdo. Pero es la realidad.

Luego de los hechos, por más incómodos, el país ingresa, da la impresión, a una nueva etapa, etapa en la que, se dice, no se seguirá la huella anterior.

Hay que reconocer, la buena marcha en la administración de un país no descansa en el cambio de personas, descansa en realidades, es decir, planes, proyecciones no por salir del paso.

Los grandes pueblos del mundo, de los conocidos como desarrollados, en sus proyecciones más importantes y con los diversos gobernantes, siguen lo dejado por la administración anterior.

No se interrumpe, menos se dice que fue de la administración anterior y hay que eliminar o paralizar.

Falta mirada a largo plazo y ejecución en la misma ruta. Que no queden las obras abandonadas, se invirtió mucho dinero. Si es tiempo de trabajar, como se repite, si es tiempo de mirar hacia adelante, como también se repite, hay que hacerlo, pero poniendo primero al país, y los millones de compatriotas que se encuentran abandonados.

Hay que recordar y constantemente repetir, Lima no es el país, el país lo integran las comunidades perdidas en la sierra, los miles de campesinos de la costa y los hombres y mujeres que, da la impresión, no se les tiene en cuenta, de la zona de la selva. Y sobre todo dignificar, a la persona.

Dignificar la peruanidad.

Ojalá que brille el sol en esta oscura noche, ojalá.

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