Por la salubridad en el puerto

Sin Mercado

Como es de conocimiento general, en los pueblos se presentan diferentes problemas que tienen que ver con la ciudadanía en general, siendo el problema de la salubridad el más generalizado.
En estos tiempos al puerto acuden muchas personas para disfrutar de las playas, del sol y de los platos especialmente preparados, se tienen que tomar medidas, medidas.
Medidas que deben ser permanentes, no esperar determinada oportunidad.
Tal es el caso de los regalos, se espera que sea navidad para hacerlos, creo que se deben de dar cuando hay ganas, hay dinero, sin esperar tal o cual fecha. Que no se diga: si apruebas los cursos, si no hay rojos en tu libreta, te compro la bicicleta que tanto quieres. Así no.
Las cosas se hacen por responsabilidad; nada a cambio de.
Volviendo al puerto, el mal de siempre, propio de la misma ciudadanía, la suciedad en los mercados, las papeleras que rebasan, pues se colocan bolsas con basura y no papeles, como tiene que ser.
El recojo de la basura, el paso del camión, la limpieza, especialmente en los mercados.
Lamentablemente el mercado principal, el antiguo, en la parte baja, como se conoce, no merece ser llamado mercado de abastos, pues lo que abastece al respetable, lleno de inmundicias, pescado y aves, verduras y refrescos, frutas y golosinas, hay que tener mucho cuidado para consumirlos.
Sin cuidado, se puede originar una colitis general y los hospitales, no sé si tendrán capacidad para soportar una población más allá de los números y sobre todo, productos para neutralizar la infección.
Hay que velar también por las zonas aledañas, por los niños y ancianos,
No olvidar cuidar a los niños, porque de ellos depende el futuro del pueblo; y a los adultos mayores, porque ellos pusieron todo de sí para que el pueblo sea lo que ahora es.
Los dos extremos de la vida son cuidados y respetados en los países europeos y orientales.
¿Cómo mantener la playa limpia? Que las personas no arrojen envolturas de galletas, de helados; y lo más grave latas de cerveza o botellas rotas; que no se lleve alimentos a la orilla.
Hay que recordar, los pueblos son lo que quieren que sean las autoridades.
Por acá, hay distritos que tienen un nivel y se debe a los alcaldes, a la misma población, hay otros que pasan los años y presentan una situación que da mucha pena. Obra de las autoridades y de los mismos habitantes.
Hay pueblos que se caracterizan por la delincuencia, los taxistas no quieren hacer movilidad, me dicen que en el puerto hay zonas peligrosas; pero, repito, depende del manejo de la autoridad y de la responsabilidad de los ciudadanos. Igual que en el hogar: si el padre y la madre no caminan, los hijos marchan a la deriva y así no es. 
En estos tiempos hay que velar por la salubridad en totalidad de autoridades y ciudadanos, marchar de la mano.

Sobre el autor

Prensa

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a prensa@undiario.pe y síguenos en @UNDiario