Entre la fantasía y la realidad


Más de las veces la persona se aleja de la realidad  y se introduce en el  mundo de la fantasía. Y esto, en su diario vivir, en su permanente lucha por realizarse o por apartarse de lo que lo rodea.

Y no solo las personas individuales, también, y en mayor proporción, lo hacen las autoridades, de diferentes niveles.

Se ha podido notar, experimentar o vivir con lo acontecido en la reciente huelga terminada, como dicen los dirigentes, parcialmente.

Las personas que dirigen al país y se encuentran en la capital de la República, personas que están en otra realidad, muy ajenas  a lo que siente la población  a la que se la mira sobre el hombro, se han dado de bruces con una realidad que no imaginaban, que nunca pensaban que así era.

Los medios de comunicación, especialmente, la televisión, ingresó a los hogares de los responsables de la marcha del país y de quienes  se mueven en otras “esferas”, y causó el asombro o la rabia. No se podía comprender que en pleno siglo XXI, un país que ocupa destacado lugar en el campo minero, que las exportaciones representan un fuerte  rubro en la economía, que aspira a ingresar al grupo de pueblos del mundo de primer nivel, tenga docentes en la situación  de desamparo y no de miseria, pues hay que buscar otro adjetivo; que haya escuelas que solo tienen el nombre  de tales; que hayan alumnos que reciben el nombre de tales.

Que la partida de dinero que se da al Ministerio de Educación no logra ajustarse a la realidad; que hay un déficit que nunca se podrá cubrir de locales escolares, pero de verdad, que sean escuelas que reúnan las condiciones para que los alumnos, también de verdad, puedan recibir informaciones de diferentes materias que los  tornan en personas.

Por otra parte, las autoridades que conducen el país en el campo educativo, reconocen y están preocupados porque las disciplinas humanísticas regresen a las aulas.

Se reconoce que la delincuencia, especialmente en la niñez y juventud se debe a la educación, a la pobreza que representa.

Se da a conocer que las horas de educación física se aumentarán, que se regresará a la pintura, a la música, al teatro, a la danza.

Muchas cosas más se dicen.

Que si los realizan los colegios privados.

Pero surge otro problema. De dónde conseguir docentes para que enseñen esas disciplinas. Parece mentira pero no hay. Nadie se prepara para ello.

Disciplinas que en la sociedad no se valoran. 

Se está en una sociedad pragmática, utilitaria y los padres no están de acuerdo que sus hijos sean pintores, músicos o profesores de educación física. Se repite, “te morirás de hambre”. Está de moda carreras que tienen que ver con la cocina, la hotelería. Y lamentablemente, las ingenierías, en su mayoría, están abandonadas.

La fantasía quiere vencer la realidad.

Y no es así.

Hay que poner los pies en la realidad, por más dura que sea.

Es hermoso fantasear, pero más hermoso es mirar la realidad, mi triste realidad.
Nada más por ahora. 

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