El Acuerdo de París sobre cambio climático
El mundo ha mirado con expectativa el Acuerdo de París sobre el cambio climático, que entró en vigencia a inicios de noviembre, así como la conferencia Anual de la Organización de las Naciones Unidas, referente al cambio climático.
Son ya 75 países que han ratificado el Acuerdo de París, entre ellos, China, los Estados Unidos de Norteamérica y la India. En lo que se refiere a Japón, aunque con demora, el gobierno también suscribió el Acuerdo de París.
La prensa nipona había revelado antes de la aprobación del acuerdo, los esfuerzos para ratificar dicho acuerdo. "Según el ministro de Relaciones Exteriores japonés, Fumio Kishida, el Gobierno intentará hacer todo lo posible para conseguir que el Parlamento apruebe el tratado lo más pronto posible".
El Acuerdo de París aspira que los países del mundo altamente industrializados limiten su producción, no contribuyan con la destrucción de la vida en la tierra, que hagan más llevadera la existencia de todo ser vivo, incluyendo al hombre y su familia.
En la actualidad, el mundo sufre las consecuencias de lo que se conoce como cambio climático, al que están expuestos los seres vivos, incluyendo a nevados.
En el caso particular, nuestro país no es industrializado, menos afecta la existencia de los seres vivos.
Pero, muy lamentablemente, está sufriendo las consecuencias de la alta industrialización, de la producción en masa y de la alteración del clima, entre otras incomodidades que maltratan la existencia.
Los agricultores no saben cuándo ni qué sembrar, ya no hay la tradicional división del tiempo o las conocidas como estaciones.
Es más, las personas se ven afectadas por enfermedades inesperadas, sufriendo los dos extremos de la vida, es decir, los niños y los adultos mayores.
Igualmente, la industria del vestido, pues a cambios raros del clima, su producción también se ve maltratada.
Esto sucede en los países de esta parte del mundo y no se encuentra salida.
Épocas de tremendo friaje en la zona andina o de altas temperaturas en el oriente.
Sufren, como se comprende, el hombre, la familia, los vegetales y los animales que acompañan a los campesinos en su labor diaria.
Y qué decir del deshielo de los nevados.
Es de esperar, con la firma del Acuerdo de París, y puesto en vigencia el 4 de noviembre, los países que más ensucian y hacen daño a la humanidad y a los demás seres vivos, hagan un alto y respeten la vida, en su variedad.
Ojalá se llegue a buen puerto con el tratado y la humanidad pueda vivir segura y sin temor a ser destruida.
Ojalá.
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