¿Y la palabra empeñada?

Es necesario recordar, en estos tiempos ya no se tiene noción de lo que significa la "palabra empeñada".

Así como día a día se pierden los valores, también lo más grande que tiene la persona, dama o caballero, la dignidad humana, lo que se promete o se ansía hacer, generalmente se escucha en épocas de campaña, sea para llegar a la presidencia de la república, al parlamento o a la alcaldía, llegado al lugar que se quería, se olvida.

Y esto es lo grave.

No ya por el mundo adulto, sino por la esperanza del mañana, qué se le puede dar, qué                  le espera o cómo se conducirá si los 'modelos' que se le presentan, carecen de veracidad y ya es normal que la palabra nada represente en el diario vivir.

En la cultura oriental, precisamente en la nipona, hay mucho respeto y se cuida lo que se denomina ´Palabra de Caballero´, y esto ha permitido que el pueblo llegue a ser la tercera economía mundial.

Naturalmente, por allá es otra realidad, otro mundo, muy alejado de la cultura occidental.

Ahora, revisando los diarios locales, conversando con personas que dieron, como dicen, su apoyo a la actual autoridad, hay incomodidad.

Alguien me decía, "Como persona el alcalde es buena, pero como administrador, gestor, ahí está el problema´.

Se habla de la revocatoria, separarlo del cargo.

Hay incomodidad porque el puerto vive serias dificultades, en los diversos campos del manejo de la población.

Hay que comprender, no es fácil conducir una población, satisfacer las necesidades de todos.

Por otra parte, la población no colabora, no respeta o cuida los servicios que se le brinda.

Caso particular, muy sencillo, las papeleras colocadas a lo largo del Malecón, o son débiles o el público no las considera y las destruye.

Repito, como su nombre lo señala, papelera, es decir, para colocar papeles o cosas simples.

Que no se debe beber cerveza en el Malecón, no se hace caso y allí están, lo lamentable, jóvenes, sin consideración de nadie.

Qué se le puede decir a quienes beben, que no lo hagan, que se debe respetar, será para que lo manden a uno, muy lejos.

La Plaza de Armas, por los días que estuve, se encontraba a modo de clausurada. No sé por qué, menos pregunté, por lo antes mencionado.

Es tiempo ya de no esperar todo de la autoridad, hay que poner el hombro.

Escuchaba, "yo no doy desayuno a mi hijo, en el colegio le dan".

Y yo padre o madre, ya no me intereso en alimentar a mi crío, espero que lo haga la autoridad.

Creo, muy humildemente, no debemos eludir la responsabilidad que corresponde como padre o madre.

Así, hay muchas cosas que se deben evitar y colaborar con la autoridad.

No todo, repito, lo tiene que hacer el alcalde u otra autoridad, es imperativo moral, como ciudadano, que habito en la ciudad, velar por la mejora del lugar.

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