¿Hasta cuándo?

La historia de la humanidad narra, que los hombres en los años de sus inicios, tenían como centro de acción, a la naturaleza, en su plenitud. Y, conforme se fue dando el proceso evolución, hombres y mujeres, fueron levantando pueblos, pero siempre se estaba en contacto con la madre natura.

De ella se vivía, era la buena madre.

Saltando la historia, muchos años, surgen ya las ciudades mejor organizadas, los hombres y mujeres, de la misma manera se dan normas y leyes para una mejor convivencia.

Sin embargo, a través de la historia y del crecimiento de los pueblos, de la industrialización incipiente y más tarde, de su esplendor, las personas han ido alejando y buscando a la naturaleza, estar en contacto con ella. Contradicción.

Movimientos filosóficos, literarios, pictóricos, religiosos, por mencionar algunos, se han alejado del "mundanal ruido" y han buscado "La senda por donde pocos sabios han ido’’.

Se recuerda el histórico movimiento hippy, tenía como símbolo el amor y la flor. Lo anterior, para comentar lo que está sucediendo con la juventud en el país de la alta tecnología y de la hora exacta.

En el diario nipón The Yomiuri Shimbun "cada vez más jóvenes de las grandes zonas urbanas se están trasladando al campo. Y para ello cuentan con el apoyo de gobiernos locales, preocupados por el declive y envejecimiento de su población’’.

Según el profesor Tokumi Osagiri, de la Universidad de Meji, fueron más de diez mil personas, en el año 2014, que se trasladaron a zonas rurales’’.

Dice el docente, al diario The Yomiuri Shimbun, "Hay una variedad de razones para mudarse, que van desde querer contribuir a la revitalización local al deseo de vivir en un lugar mejor para criar a los hijos’’.

Hay gobiernos locales que están dando facilidades para atraer a migrantes.

Es más, en Tokio hay un Centro de Información para las personas que quieran partir al interior, a llevar una existencia inmersa en la naturaleza.

Un vocero del Centro de Información, manifiesta, "La migración se está convirtiendo en una opción normal de estilo de vida’’.

¿Es que las personas se sienten hastiadas de lo que ofrece la sociedad de consumo, masificada y predominantemente pragmática?

Hay que recordar, en el caso de la literatura, los poetas románticos, huyeron de las ciudades donde ya el industrialismo se imponía, sea de Europa o de Inglaterra. Salieron de los pueblos buscando la naturaleza.

Los pueblos se han formado cerca a los ríos, lagos o mares. Los poetas románticos hicieron nueva vida cerca a lagos, donde predominaba el silencio y la tranquilidad.  De ahí que se les denominó poetas lacustres.

En la actualidad, en el país, hay pintores, hombres de letras, artistas, que llevan una existencia humilde, desarrollan su actividad en pueblos alejado de las urbes.

De cuando en cuando se acercan a la capital de la República o del departamento para ofrecer al respetable su trabajo, su quehacer.

Y qué decir de hombres y mujeres importantes de la capital, que llegan al otrora humanísimo puerto, a pasar unos días, ya no de mucha tranquilidad.

Tema de reflexión, de mucha reflexión.

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