A modo de reflexión

La sociedad evoluciona, todo sufre cambios, nada es estático; y así marcha la humanidad a través de la historia.

Y en mi país, de la misma manera, se dan cambios, se presentan nuevos aspectos, influenciados, naturalmente, por lo que sucede en el mundo.

Se puede comprobar en los diferentes campos en los que se encuentra envuelta la población.

Los dirigentes de los partidos políticos son quienes sufren más cambios, pues de un día para otro, ya se encuentran en otras agrupaciones.

Es el diario vivir.

También la realidad.

Hay que tomar en consideración algunas situaciones que, me parecen, cambian para mal.

Cuando, en mis tiempos, se encontraba, en la escuela, en la primaria, más tarde en la secundaria, el niño y el adolescente, tenían una escala de valores, entre los que se incluían el respeto por las fechas denominadas cívicas, por los adultos, no como se conoce ahora, mayores.

Hay que hacer hincapié en algunas fechas marcadas con rojo en el calendario.

Fecha que los adultos, de la misma manera, respetaban, se hacía honor y se recordaba a hombres y mujeres preclaros.

Por mencionar una fecha, el primero de mayo.

Tributo a hombres y mujeres que se sacrificaron o también murieron.

Mucho se hacía referencia a la lucha de las ocho horas y el sufrimiento cuando se trabajaba de sol a sol.

Si la sociedad evoluciona, creo que hay fechas que merecen permanencia, respeto y se transmita a las generaciones venideras.

Recuerdo que el primero de mayo, en la sociedad, había una calma total.

Todo se paralizaba.

Homenaje a damas y caballeros que hicieron patria luchando porque las ocho horas de trabajo sea una realidad; concentraciones en determinadas plazas y recuento, por mujeres y hombres, de los años y acciones pasadas.

Había actividades, solo las fundamentales.

Desfiles y más desfiles.

Todo cerrado, todo era primero de mayo,

La sociedad evoluciona, capaz, también , para mal, repito.

Este primero de mayo, por acá, no se ha hecho notar.

Solo un alto y la CGTP diciendo su palabra.

Las actividades comerciales, económicas y otras, se desenvolvieron de la manera más natural.

Era un día más. Capaz un lunes o domingo.

Recordaba, en mi adolescencia, en el puerto, en mi puerto, era muy respetado el primero de mayo.

Se dice que la modernidad se impone, que hay que estar a “tono” con los tiempos.

Los de ahora.

Que el pasado ya no cuenta, que se vive el presente y nada más.

Que la modernidad, otra vez.

Por favor, hay que revisar a los pensadores presocráticos y se encontrará a quienes pensaban así.

“Vive intensamente hoy, como si mañana, mañana…”.

Y aquí no hay, como dice el Libro Grande, “Nada nuevo bajo el sol”.

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