Libertad de pensamiento

Hay que reconocer, agrade o no, que los cambios en la sociedad, la búsqueda de la libertad de los pueblos, ayer y también ahora, se debe a la libertad de pensamiento, a la libertad para expresarlo; y sobre todo, a la presencia de mujeres y hombres que miran más allá de intereses personales o de grupo.

Desde que el pintor Fernando Víctor Delacroix, allá por los ochocientos, entregara al respetable, el hoy famoso lienzo, la Libertad guiando al pueblo, la mujer con la bandera en la mano, se hace hincapié en la trascendencia de lo que significa la exposición de ideas, en los diferentes campos del ser humano.

La revolución norteamericana, liberación del gobierno inglés, no fue algo que vino por la gracia divina, de la misma manera, el cuando se repetía, libertad, igualdad, fraternidad.

Y lo expresado en la revolución francesa, hasta el presente se busca y no se logra.

Libertad, libertad, dónde, dónde hay.

Igualdad, hermoso, pero utópico sueño.

Fraternidad, mejor no hablar, no decir nada.

En el mundo se impone la ley de la selva: el más fuerte vence o domina al más débil.

Los países más fuertes económicamente dominan a los más pobres, pero tienen materias primas, que son para los más fuertes.

No hay que mirar el mundo, más cerca, América Latina, más cerca, mi país.

Hombres y mujeres de libre pensamiento, que pasan sus días con la esperanza de lograr mejor existencia para los débiles, para los impotentes.

Tienen confianza en la transmisión de ideas, de sus sueños, de sus ilusiones.

Lamentablemente, los dirigentes de los países no valoran la libertad de pensamiento, la libertad de expresión.

No pueden hacer lo que les parece, menos coger los dameros, pues la libertad de expresión está presente y da a conocer al respetable.

De ahí que en el mundo, o mejor, en América, más cerca, repito, en mi país, el pensamiento, la expresión, han tenido trabas, no se ha podido manifestar.

La historia de mi país, si se revisa, tiene momentos muy oscuros, momentos donde se imponía la violencia, la fuerza.

Los gobernantes, civiles o militares, en el mundo, también en mi país, lo primero que hacen es recortar la libertad de expresión.

Y pueden gobernar.

La historia de los pueblos, está plena de momentos oscuros, de muerte, de prisión, de voces apagadas por la brutalidad.

Repito, esta búsqueda por la libertad de los pueblos, porque las ideas no se aplasten, no se destruyan, menos a sus pensadores, a quienes dicen lo que piensan, no se detendrá.

La marcha de los pueblos seguirá.

Existirán pueblos oprimidos por la violencia de sus dirigentes, pero también mujeres y hombres que dirán su palabra, sea verbal o escrita.

Hay que recordar, otra vez, regresar a los pensadores de la Inmortal Grecia, nada es eterno, todo es transitorio.

También, que se es finito, que se es inmortal.

Hay que tener presente, a diario, que hoy estamos y somos capaces, mañana ya no.

El bípedo egoísta, se considera todopoderoso, pero la vejez o la enfermedad, le dice, hasta acá.

Y se hace la noche.

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