De la responsabilidad de la ciudadanía




Ante el nuevo año y también ante el ingreso de nuevas autoridades edilicias en la administración local, hay que hacer algunas reflexiones. En el Puerto hay temas pendientes, no de ahora, vienen de administraciones anteriores y no se hacen frente por diferentes motivos.

El tema del agua potable, tiene que ver con muchas décadas. Hemos visto, recientemente, a la población de la parte alta y baja, correr tras el camión que reparte el líquido vital. Una tarde, observamos al señor alcalde apoyando en el reparto y dando explicaciones. En algunos hoteles, algo insólito, en la puerta del ingreso al cuarto, colocaban un cilindro con agua. Sin comentarios.

En lo que tiene que ver con el apoyo de la ciudadanía, el Malecón que lleva el nombre del Patrón de los Mares, por la mañana, no se podía caminar, pues la basura cubría el camino. La noche anterior, me imagino, las personas, generalmente de otros lugares, visitantes, bebieron en demasía y los recipientes se encontraban tirados en la vía pública.

Es más, por las tardes no se puede caminar por el legendario malecón , la gente bebe, grita, pone música sin control. Es decir, la locura. El libre mercado, comercio, desorden.

La autoridad se limita a observar.

En nota anterior hacía mención a la trascendencia del señor Malinowski no sólo para el país, sino para el Puerto, en especial, y el busto levantado en una pequeña plazuela. Loable. Hacía mención que se debería poner verde, mucho verde. Lamentablemente, ahora predomina la tierra, mucha tierra. Es más, se ha tornado la pequeña plazuela en una cochera. Estacionan los carros sin respeto a la presencia del busto de quien hizo más por Pacasmayo y el país, que cualquiera de los dueños de los carros estacionados allí.

No se puede decir nada, pues predomina la violencia, el grito, el insulto y hasta los golpes. Es una realidad. Dura realidad.

Y el Parque Infantil, lleva el nombre de un extranjero que hizo mucho por el Puerto, años ha. Ahora, se han tumbado árboles, se ha reducido el número. Lo que tiene nombre que aplasta. Se ha separado lo verde natural y se ha colocado ‘‘grama’’ artificial. ¡No sean malos! Al niño hay que enseñarle que conviva con la naturaleza, con lo que ofrece la madre natural. Comprendo que el ‘‘grass’’ artificial resulta más cómodo, no se riega, no se cuida, no se da más vida. En verdad, la tecnología, la llamada modernidad, está poniendo de cabeza lo entregado, a cambio de nada, por la naturaleza. Ya viene la ‘‘Semana Tranca’’. Y el Puerto, Malecón, Plaza de Armas y otros lugares, soportarán lo inenarrable. También es una verdad tan grande como que, las playas del puerto son las mejores de la zona. Nada más.

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