Algunos apuntes
Otra vez volver sobre lo mismo, temas pendientes no de ahora, lo repito, vienen desde hace varios años. Están presentes en varias administraciones municipales; y no se los trata como merecen. Lo que sí es actual: mejoramiento del Malecón Grau.
Mucho se dijo sobre el particular.
Pero no se ven avances.
Capaz me equivoque.
El Malecón sigue igual
La parte cerrada, cerca al Monumento del Hombre del Mar.
No había a quién preguntar sobre lo que trato.
No había cómo saber del avance.
Lo poco que me entero es por este su Diario de la mañana. Nada más.
Es de esperar que haya mayor información. Ojalá.
Lo que sucedió con la Casa del Correo y cercanas, hasta el presente siguen abandonadas.
A nadie le importa.
Las tantas veces mencionada, Monumento Histórico, Antigua Casa de Aduana, día a día se cae.
Seguramente, falta muy poco para que esté en el suelo. Y vendrá la fiesta.
Parte del Viejo Pacasmayo al olvido. Y las nuevas generaciones nada sabrán del histórico ayer.
La calle Junín, cada vez resulta más incómodo caminar. Hay que “ganar” a los vehículos mayores o menores.
Pero hay que ser “artista” para poder caminar. No hay que olvidar, la calle fue construida cuando no había la movilidad actual.
Seguramente, las autoridades esperan que alguien muera atropellado para que recién comprendan que hay algo que hacer. Ojalá no se llegue a tanto.
Igualmente, cerca a la Legendaria Panadería Cueva, las motocicletas lineales están estacionadas, y ya no se puede caminar. Hay tal cantidad que uno se pregunta si las calles son cocheras públicas.
Caso similar se observa, aquí lo muy grave, frente a la Municipalidad local. Hay, como en todo lugar, más motocars que pasajeros.
No se respeta las señales del semáforo.
Igual que por acá, se “pelea” por avanzar.
Así no es.
En San Pedro de Lloc, en la Calle Libertad, cuarta cuadra, frente a la Municipalidad , ya lo mencioné en otra oportunidad, el humilde y antiguo testimonio, ya se está destruyendo.
Seguramente, cuando vuelva ya estará en el suelo.
Es muy doloroso lo que pasa con los testimonios.
Ahora, lo que sucede con la Iglesia, es tremendo.
Le decía a un amigo, que pasarán los años y no habrá cómo levantar o reponer lo caído.
Se requiere mucho dinero. Y eso es lo que falta.
Que hay un Comité haciendo lo que puede para lograr fondos y así dar vida al otrora templo religioso.
Templo que merece respeto por lo que significa. No sólo por los años que lleva en pie.
Hay tanto que tratar de los pueblos, falta tiempo, mucho tiempo para mencionarlo.
Los ciudadanos saben. Y lo saben bien.
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