Pendientes y urgentes
En los pueblos, en diferentes, hay temas importantes que se mantienen pendientes desde más que mucho tiempo.
Constantemente se ve en los diarios o se escucha en la radio, informaciones de ciudadanos que reclaman por mejor atención en los pocos centros de salud, en los colegios, en las municipalidades y por obras que se iniciaron con mucho “brillo” y son varios años que se encuentran paralizadas.
Por mencionar algunos temas.
En Pacasmayo, el añorado puerto que ya no volverá a ser el de años atrás, se mira el ayer y causa dolor, mucho dolor y pena, mucha pena.
Ya se ha repetido hasta el hartazgo, el Muelle, sí el Muelle, está en peligro de perderse, de pasar al recuerdo.
Están los pescadores que sufren tremendamente, pues su centro de labores, que le entrega el pan de cada día está a punto de colapsar.
Ahora que se anuncia que el mar estará “movido” y hay peligro para la vida, el peligro es mayor.
Ya “los pescadores vienen reclamando que el Gobierno Regional cumpla con la reiterada e incumplida promesa del Gobernador César Acuña de destinar presupuesto para salvar el muelle…”.
Es una gran verdad, las autoridades, casi es normal, siempre prometen y prometen, pero cuando se está en el poder, lo dicho queda en el olvido.
La promesa del señor Gobernador, no es novedad.
Por otra parte, con entusiasmo, con alegría y con mucha esperanza, se confió que el Nuevo Malecón Miguel Grau Seminario, presentaría otro aspecto. Me contentó sobremanera.
Igual, que la población ingenua, creí, sí, creí, que sería una realidad según lo pactado.
Lamentable, muy lamentable , el tiempo pasa y pasa, y se hace silencio. Se reclama que a los trabajadores no se les paga por su trabajo. Así no.
Hay que repetir, hasta el cansancio, todo trabajo tiene que ser remunerado. Hay personas que esperan por el trabajo de los familiares: esposa, hijos, deudas que pagar. Es decir, es una cadena, sí, es una cadena.
Hay que mencionar y no olvidar, que en muchos casos, algunos ciudadanos no contribuyen con el bienestar del pueblo.
No colaboran con las autoridades.
Es repetitivo, lo que sucede con la Plaza de Armas y parte del Malecón: gente bebiendo, cantando y bailando, sin tener en consideración a los demás. En una ciudad hay que saber convivir, respetar al prójimo, a los mayores, a los niños, a las gestantes.
Parece que la Escuela ya no funciona o los docentes se han olvidado de transmitir lo más elemental. El Pacasmayo Antiguo, el Viejo, con mucho respeto y admiración a nadie le interesa.
Se está trabajando por “la Ruta del Papa”, futuro centro turístico, en la Zona Norte. Hay interés por el turismo.
Pero en Pacasmayo, sus autoridades, no sienten la trascendencia de la industria sin chimeneas.
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