Dolor en el mundo

 

Cada día en el mundo hay sorpresas, pero sorpresas que tienen que ver con la existencia humana, con su vida.

Y hay mucho dolor , sí, la muerte se impone, pero por obra del mismo hombre. Violencia que no es de ahora.

La historia universal está plena de hechos sangrantes.

Y siempre por dominio territorial.

Territorio rico en metales, en campos agrarios o por el simple hecho de expandir el territorio.

El más fuerte se impone ante el débil.

Hoy se habla de pueblos que tienen sus tierras el denominado “ metal raro”. que se requiere para los elementos que ofrece la moderna tecnología.

Naturalmente, también por los tradicionales, especialmente el oro que está alcanzando costos muy, pero muy altos.

Y aquí surge, en mi país, lo de la Pataz y otras zonas.

Lo mismo que sucede, ya por varios años, en Rusia y Ucrania.

Ucrania no puede hacer frente a una potencia tan fuerte como es la Ex República Socialista.

Y qué decir, en la Franja de Gaza y la fuerza de Israel.

El llamado Pueblo de Dios, no repara en acabar con vidas, sea de niños, de mujeres y de viajes, con sumo respeto.

Ambos países fuertes, sus dirigentes, ponen de manifiesto la debilidad humana.

Prima la muerte, la violencia, la imposición del poder.

La capacidad del pensante, de quien ha evolucionado hasta llegar a lugares inimaginables en la ciencia, en el arte, se pierde por la prepotencia, por demostrar que se puede.

Es grave, muy grave, cuando el pensante pierde su alta capacidad, su reflexión.

Cuando ya no distingue entre el bien y el mal.

Ya no hay que hablar de valores.Aquí, la humanidad, también está perdiendo lo más grande y hermoso, la riqueza del mundo valorativo.

La reflexión, el análisis, y sobre todo, la comprensión al prójimo, el mirar al semejante como a uno mismo.

Y lo que más dolor me causa, los fuertes, los prepotentes, quienes matan y matan por miles, no ahora, repito, ha sido siempre, no tienen un momento de soledad para mirarse adentro y comprender que son mortales, que capaz, mañana ya no estarán.

Otro defecto, muy preocupante, ya no se revisa la historia para encontrar salida y mirar más allá del entorno.

Creo, capaz me equivoque, si los hombres muy fuertes que hoy se imponen, tuvieran asesores que lo invitaran a reflexionar y mirar al mundo con otros ojos, con ojos de futuros cadáveres, la paz llegaría.

No hay que olvidar, en el mundo también han existido dirigentes que se han interesado por la paz, por el bien y el cuidado de la humanidad y del medio ambiente. Son muy recordados.

Y la civilización, la ciencia, el arte, la cultura en general se mantiene en pie, gracias a esos pensantes y trabajadores por la humanidad.

Mientras tanto, el mundo sigue y seguirá sacudido por la violencia y por la muerte.

Siempre habrá dirigentes ambiciosos que ansían dominar el mundo.

La historia, señala dónde se encuentran.

Qué visión tienen los pensantes de ellos.

Es asunto de revisar las páginas de la historia universal y también la historia local.

Es lo más trascendental.

 

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