De los tiempos que vienen
Sobre el particular las opiniones se dividen, especialmente quienes ostentan el poder o están cercanos a él, son optimistas, manifiestan que el año que está cercano será mejor que el año que ya fenece.
Por otra parte, están quienes analizan y revisan la historia, aparte de los momentos que están pasando, dan su testimonio, los tiempos que se acercan no serán nada favorables. Que los problemas que son de larga data, o mejor de muchos años ya, no presentan visos de terminar o mejorar.
Siempre manifiesto que la que nos centra es la realidad, por muy dolorosa que sea, por más optimista que quiera ser el pensante, para bien o para el mal.
No se desconoce que los problemas sociales, en su gama, no son de ahora; se arrastran administración tras administración. Y, trágicamente, no hay salida, por el contrario, se agudiza la problemática.
En estos nuevos tiempos, según creencia del bípedo, surgen incomodidades que no permiten una existencia digna, de persona.
Es el caso de la inseguridad ciudadana, que día a día crece y presenta nuevas facetas.
Cada vez más mortales.
Y lamentablemente, las autoridades llamadas a poner orden y velar por la existencia de los connacionales, no ejercen medidas acordes con las incomodidades. Incomodidades, para presentar una mejor figura, que tienen que ver con la vida.
Como se sabe, por acá a diario hay personas muertas, siempre por manos que exigen lo que no les corresponde.
Se informa que la delincuencia ha venido de fuera y, poco a poco, se ha ido aliando a lo local.
Hay que recordar, la delincuencia local no era tan sanguinaria.
Respetaba la vida.
En la actualidad la modalidad es otra. La vida no vale nada. Sí, nada.
Otro tema social que se agudiza, tiene que ver con la alimentación. La desnutrición.
La población más afectada es la menor, los adolescentes. Con el escándalo que ha surgido en la institución encargada de velar por la alimentación de los más débiles, invita a mirarse adentro y ponerse a llorar.
Pues lo que desespera y hasta causa locura, es la corrupción que está presente en las diferentes actividades que se realizan en la vida de los peruanos.
En las encuestas que se ejecutan cada cierto o poco tiempo, la inseguridad ocupa el primer lugar y sigue la corrupción.
Los otros problemas sociales tan antiguos como la República, se dejan de lado o capaz la población ya se acostumbró a vivir con ellos y parece normal, muy normal, el analfabetismo, la anemia, la salud pública y los organismos que tiene que ponerla en práctica; la administración de justicia, por mencionar algunos.
Los tiempos que vendrán, repito, no son nada halagadores. Y lo digo por los años, largos , soñando y creyendo que vendrán días mejores. Y no es así.
Duele hondo, pensar qué le espera al país para mañana, estar confiando en el apoyo de otros pueblos.
Caso muy especial lo del puerto de Chancay, lo han realizado otro país, pensando en su beneficio. Y así pasa el tiempo y seguirá pasando y el país en el abandono. Mejor, su población, la más vulnerable.
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