Año Nuevo, muy importante en Japón
Japón, como otros pueblos del mundo, tiene sus leyendas, tradiciones, mitología, que se relacionan con el tiempo, con la misma existencia y con el futuro. Siempre, como es natural, confiando en días mejores y cumpliendo con las normas de los ancestros para lograr objetivos favorables en los días que restan de la vida.
Para damas y caballeros nipones, el tiempo denominado Año Nuevo, es de mucha importancia, transcendencia y se confía que el tiempo que viene será, siempre para bien. Así, "Los tres primeros días de enero simbolizan una fecha muy importante dentro de la población japonesa, quienes, pese a celebrar la festividad bajo el calendario gregoriano, aún mantienen creencia budistas arraigadas desde hace más de 200 años".
Es necesario menciona, el sintoísmo es la religión de los mayores, de los ancestros; más tarde, llega el budismo de la India, y; en los últimos tiempos, se hace presente el catolicismo y grupos de otras confesiones.
Los ritos budistas, en estos tiempos, fin de año, tienen vigencia, los tres primeros días del año son vitales para la purificación de la persona, también para poner término a conflictos de diferente naturaleza que se tengan.
Siempre buscando el sentido de "renovación", encontrar tiempos nuevos, dejar el pasado; para ello, estos tres primeros días son de reflexión, de encontrarse con uno mismo y no realizar ninguna otra actividad, pues si no es así, durante el año la persona se mantendrá ocupada y no tendrá tiempo para sí misma.
De la misma manera, hay que cancelar deudas y así este nuevo año no se ve envuelto en deudas; y si se gasta dinero para entregar regalos, todo el año se gastará el poco dinero que ingresa por la actividad laboral.
Para la religión de los ancestros, de los mayores, que se pierde en la noche de los tiempos, el sintoísmo, "ver el primer amanecer de año" significa "el renacimiento de las personas".
El sintoísmo, igualmente, señala que para mantener el espíritu en paz, en pureza, hay que escuchar 108 campanadas en templos budistas, y así purificar los 108 pecados que se tiene.
Lo que se comenta, naturalmente los japoneses de a verdad, quienes creen en la divinidad, en la superioridad, lo llevan a la realidad.
Y el Año Nuevo, no es tiempo de diversión, de festejos o "tiempo de tranca". Por el contario, como se acaba de mencionar, son días de mirarse adentro, de "renovarse", de observar el amanecer para tener, también, bello amanecer en el mundo interno, lograr un hermoso "reconocimiento".
El mundo de la mitología, de la leyenda, de las tradiciones niponas, invita a reflexionar y, capaz, decirse que tienen mucha razón, que así debe ser.
Que hay que buscar un mañana mejor que el presente, y para ello, hay que poner todo de uno mismo.
Hay que recordar que por acá, especialmente en el ande, se rinde homenaje al apu, se realiza la curación de la tierra, se bebe agua ardiente y chacha coca, se entonan huaynos que, igualmente, se pierden en la noche de los tiempos.
En la región de la selva, de la misma manera, tienen su mundo mitológico, para estos días, para buscar días mejores.
En los pueblos bañados por el mar, predomina la religión venida con los conquistadores españoles hace muchos años.
La realidad es otra.
Mientras tanto, el hombre y la mujer, viven envueltos en leyendas, en mitos y así pueden estar de pie.
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