Temas Pendientes, los de Siempre y Nuevos

En el puerto hay temas pendientes que vienen desde administraciones anteriores y no se han podido solucionar. Y otros, surgen por el crecimiento de la población, por los avances de la tecnología, de la que no se puede escapar la persona, sea de las urbes o de los pequeños grupos humanos.

Nuevamente, lo relacionado con el muelle de Pacasmayo.

Por los oleajes anómalos, la estructura del muelle se está cayendo.

A pesar de los pilotes colocados para la protección, gracias a la donación de una persona que no quiere que se la identifique, no hay seguridad.

La vida de los pescadores artesanales está en peligro.

De una u otra manera, contribuyen con el deterioro las personas que aprovechan de las incomodidades y se roban fierros que cumplen importante función.

Se dice que es por "necesidad".

Lo relacionado con el agua potable.

Mucho se ha escrito, hablado y las propuestas han ido de un lado a otro.

Pero ahí está la problemática.

Por otra parte, en estos tiempos de la mal llamada "modernidad", los vehículos motorizados, automóviles para servicio de taxis, ya no hay. Sobran los dedos de la mano para contarlos.

Se han impuesto los vehículos menores, las mototaxis. Y aquí la autoridad tiene que trabajar fino. Lo fundamental es educación, en su amplitud. No se trata de conseguir dinero, adquirir un vehículo y salir a la calle a exponer a los pasajeros.

Se comprende que falta trabajo.

En Pacasmayo y pueblos vecinos, de la provincia de Chepén, la población no tiene en qué trabajar.

No se abren nuevas fábricas, centros laborales, de diferente naturaleza.

Tampoco la población tiene preparación, falta recursos para ir a los colegios y más tarde, centro superiores. Lo que está a la mano y no se exigen requisitos para iniciar la faena, es lo relacionado con los mototaxis.

Las autoridades, las personas que tienen que ver con la marcha de los pueblos, tienen que reunirse y ver la manera de fomentar centros laborales.

Caso elogioso, las personas que trabajan en la preparación de adornos, en piedra y que se exponen en el Malecón Grau, acaban de ser reconocidos por autoridades nacionales.

Hay que ser creativos. Encontrar la manera de lograr salir del entrampe.

No sólo manejando vehículos.

El comercio, pequeñas industrias, con el apoyo de autoridades o de instituciones que tienen que ver con la proyección, caso de la Cámara de Comercio.

Ya la Casa de la Cultura del puerto está haciendo bastante con preparar a la niñez y juventud en manifestaciones culturales, que, a la larga, se pueden tornar en actividades que rindan dividendos.

Es decir, repito, hay temas pendientes que vienen de años; y otros que surgen porque la población crece y la educación no logra llegar a quienes, en realidad, la requieren, por diferentes razones.

Es tiempo de hacer un alto y reflexionar sobre el futuro de la ciudad y de la esperanza del mañana.