Pacasmayo y el turismo

 

 

En estos últimos tiempos, los diferentes pueblos del mundo, están preocupados por ubicar

espacios que tengan que ver con tiempos idos y presente atractivo para las personas.

Personas del lugar o de fuera.

Y para ello desarrollan publicidad de diferente naturaleza, sobre todo, para que haya interés

por acercarse.

Algunos pueblos, por suerte, los testimonios del ayer, con características particulares, los

tienen a la vista, no se requiere realizar ninguna actividad extraordinaria.

Son los países de esta parte del mundo, entre ellos el nuestro, los que, como se dice, los

tienen a la vuelta de la esquina.

Se menciona a la ciudad de Cusco, Puno y otros pueblos de la zona sur donde existen de la

misma manera, en zonas cercanas a la Capital de la República.

En la zona norteña están presentes testimonios de grupos humanos anteriores.

Y cada cierto tiempo se presentan al respetable nuevos testimonios.

Caso lo que está ocurriendo últimamente en la zona pacasmayina.

Se entiende que es un trabajo arduo, son sociólogos, antropólogos, entre otros

profesionales que lo realizan, muchos con el apoyo de personal extranjero atraído por lo

que se menciona al país.

Por otra parte, en las mismas ciudades están presentes casonas de siglos anteriores,

montículos, caminos, etc.

Caso de la ciudad de Lima, el señor alcalde y otras autoridades están dando vida a estos

testimonios; y es más , se está logrando tornar el conocido como Centro en zona peatonal.

Los vehículos ya no ingresan.

Las personas locales y turistas se desplazan más tranquilas , seguras, pues hay personal

que vela por ellas.

No es tarea de un día, se requiere tiempo y compromiso.

Ya está en marcha la Ruta del Papa y los pueblos vecinos a Pacasmayo siguen trabajando

para que quienes concurran a esta ruta disfruten de paz, tranquilidad y puedan seguir el

camino del hoy Papa.

En diferentes oportunidades he mencionado al denominado Pacasmayo Antiguo y lo que

representa para el turismo, el alejar movilidad motriz de la vía principal del puerto.

Lo hago para bien del pueblo, que se valore, se lo reconozca y no sólo sea la playa la

atracción.

Sé, lo que manifiesto cae en el vacío, a nadie le importa el presente y el futuro del puerto.

Las autoridades, capaz, por falta de tiempo o de dinero nada pueden hacer.

Ahora me entero que la delincuencia está presente, en sus diferentes modalidades.

A los turistas les roban sus pertenencias, en los restaurantes, se dice, les cobran más de lo

correcto.

Por otra parte, lo principal, no hay taxis.

Hay que movilizarse en lo que no hay seguridad, menos respeto por el pasajero.

El turista o paisano que llega al puerto, regresa decepcionado y comenta lo que ha vivido.

Es decir, nada en bien para el turismo porteño.

Hay que reflexionar sobre lo que significa la industria sin chimeneas para el bien de la

ciudad.

Y para el puerto, especialmente.

Tema de reflexión y de acción, sobre todo.

Es de esperar que se mire más allá de nuestros pasos.

Ojalá.

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