​"Hachiko" símbolo de eterna amistad

Cuando la humanidad recuerda el nacimiento de Jesús, evoca la amistad, el compartir y especialmente el compromiso con el próximo, con el más cercano. Esto es no solo el abrazo de felicidad, deseos de mejores realizaciones, sino, sobre todo, plasmar los sueños en nuevas rutas, más transitables más humanas.

Y para reafirmar lo relacionado con la amistad, traigo al presente la presencia del fiel y humanismo Hachiko.

Capaz semejante al humanísimo, también, cuadrúpedo, "Platero".

Con la deferencia, el can existió, tuvo vida, caminó, corrió, amó y murió; "Platero", creación literaria de Don Juan Ramón Jiménez.

Lo importante, ambos cuadrúpedos testimonian la amistad en grado sumo y son ejemplo para la humanidad.

La historia de Hachiko la conocen hombres y mujeres del mundo, pues se ha escrito mucho y se ha llevado al cine y simboliza lo que debe seguir la persona.

En el ayer, Hidesaburo Ueno, profesor de Ingeniería Agrónoma de la Universidad de Tokio, viajaba diariamente en tren para llegar y dialogar con los muchachos en la Casa de Estudios.

Y, de manera cronológica, como si tuviera un aparato que medía el tiempo, su amigo Hachiko, lo esperaba en la estación Shibuya y ambos se dirigían a casa.

Era lo normal.

Hay que recordar, la vida no es caramelo, más de las veces se impone la tragedia.

Lo más doloroso y sangrante:

El profesor Hidesaburo Ueno sufre una hemorragia cerebral cuando se encontraba en clases. Y viaja a la otra orilla.

Hachiko, esperaba a su amigo.

Esperaba y esperaba.

Nunca más llega su amigo.

El respetable, que conocía la historia por medio de la prensa, velaba por el amigo, lo alimentaba, lo cuidaba.

Fueron nueve largos años que el amigo estaba presente en la estación de Shibuya.

Hasta que también viajó a la otra orilla.

Dice la prensa nipona, "La actitud de "Hachiko", considerado un ejemplo de lealtad canina, es ampliamente conocida por la sociedad nipona, que lo considera un referente nacional y para recordarle erigió frente a la estación una estatua de bronce en 1934, un año después de su muerte, y un mural en el lugar donde esperaba a diario a su dueño".

En noviembre pasado se recordaron los noventa años de nacimiento de Hachiko y para ello el Museo de Folclore y Literatura del distrito de Shibuya presentó una muestra.

La muestra entregaba fotografías, sea del amigo can o del profesor y de las personas que lo cuidaron después de su partida.

Hay que mencionar que Hachiko se encuentra disecado y puede ser observado por el respetable en el Museo de Ciencias Naturales del distrito tokiata de Ueno.

En el Cementerio de Aoyama, está presente en un hermoso monumento junto a la tumba de su amo y docente.

Vidas de reflexión, en estos días que la amistad cada vez está más lejana.

Será verdad que el hombre se cree superior a otros seres. Pero, en realidad, a lo mejor no lo es. Lo narrado nos invita a mirarnos hacia adentro y reconocer la miseria humana que somos.