María, María, Siempre María

En realidad, siempre María, pues simboliza la constancia, la entrega y sobre todo, el respeto y cariño hacia quien fue el maestro, el amigo, el compañero; el creador y a quien orientó, dio la mano y también narró lo que veía.

Ya sea en los museos, en las bibliotecas, en los parques o en los pueblos que visitaban.

Desde que por primera vez escuchó al hombre silencioso, calmo y que ya iba camino a dejar de ver lo que lo rodeaba, sintió algo que nunca se pudo explicar.

Alumna, repito, compañera, secretaria personal, mujer que vio más allá de los sueños y de las ilusiones.

Y el autor de "Nueva Antología Personal" ve en María a la joven que se tornará no sólo en el devenir, sino en el presente, en quien será la receptora de sus vivencias y de sus esperanzas.

Naturalmente, amistad como la de María y Jorge Luis despierta incomodidad en un mundo pacato, todavía.

Sin embargo, hay que seguir adelante, pues la vida, la existencia, no se sabe cuándo concluye, cuándo se cierra el círculo.

De ahí la pasión por el trabajo, por la creación, traducciones, recopilaciones y también llanto y calma.

Más tarde, lo indecible, lo mortal para la sociedad, el matrimonio de ambos. Dolor y lágrimas.

Luego de la muerte del hombre que admiraba la cultura universal, María, María, Siempre María, se torna en la guardadora, la promotora, la cuidadora o la difusora del quehacer literario del hijo de la tierra gaucha.

Sigue en la batalla de dar a conocer al mundo lo vivido y trabajado en los tiempos que está de pie Jorge Luis.

Traigo al hoy la figura de la dama, hija del pintor nipón Yosaburo Kodama y de la mujer Antonia Schweizer, a raíz que el gobierno japonés la ha distinguido con el Premio "Canciller de Japón 2014".

Y lo que me contenta, sobremanera, que María está de pie, es consciente de lo que sucede.

Premio, creo, que lo compartirá con su paisano y compañero de media vida, Jorge Luis.

Cuánto tiempo ha pasado lo que recuerdo, qué de cosas han sucedido y cómo se mira el ayer, no con pena sino con dolor y con coraje para seguir en la brega.

Como dice el inolvidable tango:

"Te acordás, hermano, ¡qué tiempos aquellos! Eran otros hombres, más hombres los nuestros; no se conocía coca ni morfina, los muchachos de antes no usaban gomina…".

Letra porteña, letra que cala, María, Siempre María.

Desde hace varios años María Kodama mantiene en actividad la Fundación "Jorge Luis Borges".

María, promueve la creación literaria de Jorge Luis en el mundo. Sea dando conferencias, publicando libros del hombre que vivió solo para la literatura. Guardando y cuidando la memoria.

Algunas veces, en el periplo, estuvo por acá por Lima.

Recuerdo que el ambiente preparado para la conferencia o mejor el coloquio, quedó pequeño, muy pequeño.

Parlantes en los jardines, en otros ambientes.

Todos querían escuchar a María, aunque no la vieran, más estrechar su mano.

Tal María, María, Siempre María.