Funcionarios y proveedores en la ruleta de la fortuna

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Al hijo menor de Mario le habían dado como tarea, en su centro educativo, elaborar una historia que refleje cómo funcionan las municipalidades, eso como parte de su formación cívica y en el nuevo enfoque tendiente a formar ciudadanos pensantes, actuantes y fiscalizadores, que garanticen una mejor elección de los representantes del pueblo y su posible participación en una democracia verdaderamente participativa con mejores ciudadanos, honestos y de servicio.

Mario, como padre involucrado en la formación de su hijo, decidió apoyarlo. Comenzó por indagar los últimos procesos electorales, la conformación de los cuerpos edilicios, conocer qué alcaldes y qué regidores gobernaron la ciudad los últimos dieciséis años; también qué obras habían realizado, cuáles eran sus costos, y su utilidad a la comunidad; lo mismo en qué condiciones de aceptación o de rechazo habían culminado sus funciones como autoridades.

Cuando creía ya haber acopiado toda la información necesaria para conversarla con su hijo y cumplir con la tarea, recibió una llamada telefónica de Manuel, padre de un compañero de su hijo. Manuel le preguntó a Mario, cómo iba el avance de la tarea de sus hijos. Mario manifestó que tenía todo lo necesario y le hizo un pequeño detalle de lo que poseía. Manuel le hizo notar que solo eso no correspondía al funcionamiento de la Municipalidad, que comprendía también sus ingresos propios, las transferencias recibidas, los gastos realizados en personal.

Mario entendió el mensaje y decidió hurgar en esos aspectos y, más aún, amplió su investigación hacia otras municipalidades para ver si había similitud en sus procederes. En la propia municipalidad le fue totalmente difícil obtener información, era como un secreto de estado, los funcionarios no veían con buenos ojos los pedidos de información, y descartaban poder brindarle algún dato. No tuvo más remedio que recurrir a lo poco que podía encontrar en la página web de las municipalidades en el rubro denominado Transparencia. De allí obtuvo los montos de los ingresos y egresos año por año de las diferentes gestiones, asimismo detalles de obras que se realizaron.

Pero algo que llamó la atención en Mario fue que además había secciones de información de pormenores de obras y contratación de servicios. Al ingresar a ella algunas lo llevaban a una nueva sección para indagar en una página denominada Transparencia Económica y que era dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas, la cual le dio todo un detalle de que personas contrataron con la municipalidad con bienes y servicios en sus diferentes modalidades, y también a los proveedores durante los años requeridos.

Comenzó a leer año por año, y municipalidad por municipalidad. Luego de horas de indagación y revisión se dio con la confusa sorpresa de encontrar los mismos nombres de proveedores en diferentes municipalidades y diferentes gestiones, pero que coindían con ciertos funcionarios.

Es decir, para poner como ejemplo y graficarlo mejor, los funcionarios que estuvieron en la Municipalidad "A" en la siguiente gestión pasan a la Municipalidad "B", los que estaban en la Municipalidad "B" pasan a la "C", los de la Municipalidad "C" pasan a la "E", y así sucesivamente. La mayoría de personas que operaban como funcionarios solo cambiaban de "camiseta" y por lo tanto el destino administrativo de los pueblos siempre seguía en manos de las casi mismas personas. Por eso Mario se confundía pretendiendo que el sistema de información del MEF estaba equivocado, pero no era así, porque efectivamente esto era como una ruleta de la fortuna en la cual solo jugaban y salían beneficiados las casi mismas personas, que solo cambiaban de municipalidad en cada nueva gestión, con el agregado que también llevaban su gente de "confianza" que jugaban su partida aparte en esta ruleta como parte de ese engranaje donde la saben toda.

Pero esto no quedó allí, al revisar la información en Proveedores del Estado se da con la sorpresa de encontrar nombres de personas naturales y de empresas que se repetían en diferentes municipalidades y en diferentes gestiones. ¡Qué suerte! Las mismas personas abastecen a las diferentes municipalidades y en diferentes gestiones. ¿Cómo lo hacen? ¡No lo sabemos! Pero lo que sí lamentamos es que la legislación permita que cualquier persona sin tener negocio establecido, sin tener lo mínimo en mercadería a ofertar, puedan participar en licitaciones y salir beneficiados como proveedores con grandes sumas de dinero a su favor. ¿Qué productos compraron, a cómo lo cotizaron, cuál es la calidad del producto? Tampoco lo sabemos por falta de una verdadera transparencia.

Esto llevó a Mario a reflexionar sobre los cuestionamientos que realizan personas amantes de la fiscalización a las diferentes gestiones municipales ; así como recordó informes de investigación de los medios de comunicación que cuestionan ciertos procesos de licitación, donde incluso se han señalado que muchos trabajarían con "suertudos" testaferros que se dan la gran vida, para evitar que se conozca el nivel de conexión "preferencial" con ciertos funcionarios, e incluso, con sus propios amigos que ostentan el cargo de gobernantes. Son los caminos de la corrupción.

Frente a ese panorama Mario ya no sabía cómo explicarle a su hijo el tema que le dejaron invertigar, con ayuda de sus padres, y que era cómo funcionan las municipalidades.

Las preguntas que Mario no ha podido resolver y que han quedado rondando sus pensamientos son: ¿No hay más profesionales en nuestra zona que puedan ser funcionarios municipales? ¿Si ya han fracasado en una gestión municipal, por qué esos mismos funcionarios son requeridos preferentemente, frente a otros que no han tenido oportunidad? ¿Por qué todo el tiempo las mismas personas, con los mismos fracasos, con los mismos cuestionamientos, siguen rotando en las diferentes municipalidades?, ¿Quién hace girar esta ruleta de la fortuna?, ¿Y cómo se llega a ser un proveedor "privilegiado" de las municipalidades, sin tener un negocio conocido, ni local a la vista?

¡Cómo lo hacen…Yo no sé, … Cuál es el negocio… sepa usted...!

Foto: internet

Voz de

Julio César García Calderón