La erosión costera: ¿Qué pasó con sus promesas Sr. Martín Vizcarra?




Casi dos años han transcurrido desde que nos visitó en ese entonces el Ministro de Transportes y Comunicaciones y hoy actual Presidente de la República, Sr. Martín Vizcarra Cornejo, quien en mérito a su competencia en esa época fue invitado a nuestro Colegio de Ingenieros de La Libertad, para que escuche el clamor de toda una población liberteña, afectada por este grave fenómeno de la Erosión Costera.

La reunión convocó a congresistas, autoridades, gremios, organizaciones, profesionales y ciudadanos representantes de todas las playas afectadas de nuestro litoral liberteño. Nuestra invitación era con el propósito de que conozca nuestra realidad y cancelar el iluso y perjudicial proyecto de los famosos espigones, que a toda costa nos pretendían imponer y construir en nuestras playas, sin medir el daño y las consecuencias colaterales; y que obedecía a los habituales intereses políticos y empresariales.

Entre aplausos y total algarabía logramos ser escuchados por el entonces ministro de Transportes y Comunicaciones, quien canceló este absurdo proyecto, para tomar la alternativa del desarenamiento del Puerto de Salaverry y el trasvase de la arena a las playas de Las Delicias, Buenos Aires y Huanchaco a través de una solución alternante sugerida y propuesta por profesionales y especialistas internacionales, locales y que contaba con la anuencia total de todos los asistentes presentes.

Actualmente este proyecto se encuentra en marcha asumido por la Empresa Consorcio Huanchaco Cope, quienes actualmente cuentan con un contrato de servicio de consultoría de la obra para la "Elaboración del Expediente Técnico para el Mejoramiento del Borde Costero de los Balnearios de Las Delicias, Buenos Aires y Huanchaco".

En dicha reunión el Sr. Martín Vizcarra Cornejo, en mérito a una inquietud preocupante y masiva, sobre la Concesión del Puerto de Salaverry y los riesgos que significaban si dicha concesión se realiza antes de ejecutar nuestro proyecto de desarenamiento del puerto, prometió y dijo con voz firme, convincente y acompañada de un semblante de preocupación y sensibilidad humana, que era PRIORIDAD la solución de la Erosión Costera. Seguía, en segundo lugar, la Concesión del Puerto Marítimo de Salaverry, puerto que hace pocos días fue visitado por nuestro mismo Presidente para hacer la entrega formal y oficial del Puerto al Concesionario TRAMARSA por un periodo de treinta años.

En este apresurado Contrato de Concesión no existe una cláusula que obligue al concesionario entregar y otorgar a nuestras playas la arena que nos pertenece y que, por la ejecución de las malas obras y falta de dragado del Molón de Salaverry, se han ido acumulando al sur del Puerto y no al norte, donde siempre ha sido y ha debido continuar su orientación, y esta ausencia de arena provocada ha permitido que nuestras playas estén en peligro de extinción.

Hace poco preguntamos a los señores del Consorcio Huanchaco Cope qué sucederá con este proyecto y cómo pretenden tener arena si ahora dependen del Concesionario Tramarsa para viabilizar y terminar su ejecución. Solo atinaron a decirnos que existe buena voluntad por parte del concesionario y que debemos tener confianza en mérito a lo que escuchamos a diario de nuestros políticos y gobernantes: PROMESAS.

Nos encontramos pues ante un proyecto que nos ilusiona en devolvernos nuestra arena y recuperar nuestras playas, sin estar seguros, si contarán o no con el permiso y las condiciones requeridas al actual dueño de nuestra arena: CONCESIONARIO TRAMARSA.

Los ciudadanos, vecinos, residentes y familias de nuestras playas, que vivimos en zozobra por este grave fenómeno latente, aún recordamos Sr. Presidente, sus palabras de entendimiento y comprensión, diciéndonos que la salud y la vida humana son más importantes y prioritarias, que cualquier proyecto existente.

Nuestras esperanzas y anhelos hoy se encuentran a merced de un concesionario.

Nuestros niños, madres y ancianos le exigen una respuesta Sr. Presidente, y oramos porque nuestro Dios nos proteja y ampare de toda inclemencia y furia de la naturaleza.

Voz de

Humberto Arancibia Cueva