Sobre Piedras, ¡Palos (o postes)!




Acabamos de informarnos por el Diario “Últimas Noticias” del 22 de enero, que Hidrandina está instalando nuevos postes de alumbrado en Pacasmayo…. pero paralelos a los actuales luminarias. Dice el titular: “Detienen Reemplazo de Postes de Hidrandina por Afectar Ornato de Pacasmayo”

Hidrandina S.A., para conocimiento de la población de Pacasmayo, es una Empresa Regional Privada de Servicio Público de Electricidad Electronorte Medio S.A. (Hidrandina S.A.) y brinda el servicio público de electricidad dentro de su zona de concesión, que abarca los departamentos de La Libertad, Ancash, y en 7 provincias del departamento de Cajamarca, mediante la distribución y comercialización de energía eléctrica adquirida a empresas generadoras.

Sin tener cifras actualizadas y según información encontrada en Internet, tuvo una proyección de resultados al cierre del año 2014 que alcanzó un total de 755,468 clientes atendidos, con un 6,05% de incremento respecto al año 2013, estimándose para el año 2015 alcanzar un total de 800,012 clientes atendidos, lo que representará un crecimiento de 5,9%.

Este panorama les permitió avizorar un resultado económico que entonces continuaba la tendencia creciente alcanzada en los últimos años, por lo que se proyectaba alcanzar S/. 65,56 millones de utilidad neta en el año 2015 (ante S/. 35,14 millones de utilidad neta en el año 2012, S/. 34,74 millones en el año 2013, y S/. 65,8 millones para el año 2014). Sí esos fueron los resultados económicos al 2015, ¿cómo habrán sido los resultados económicos al 2018?

¿Qué corona tiene una empresa privada, que por aumentar sus utilidades anuales y ahorrarse unos soles, le resulta más barato instalar postes de alumbrado público en forma paralela a los existentes, sin remover los actuales sin tener en cuenta el resultado paisajístico o de respeto al ordenamiento urbano de una población, tratándose de Ambientes Urbanos Monumentales como el Malecón Grau de Pacasmayo o inclusive en zonas no declaradas como tales? La empresa, como toda empresa privada, arriesga su dinero para obtener resultados económicos positivos razonables en su balance anual, lo cual es lícito y aceptable, ¿pero a costa de quién y en detrimento de quiénes?

Hidrandina S.A. no es una empresa que se caracteriza por servir gratuitamente a la población, ni tiene una labor filantrópica. Es una concesionaria que brinda un servicio elemental para la ciudades, tanto para brindar energía para los usuarios privados, como para el alumbrado público, pero… cobra por el servicio que brinda, ya que no es gratuito.

Lo que es más, de tanto en tanto y no con poca frecuencia, deja sin alumbrado público y privado a la población, se supone que por razones de mantenimiento de sus instalaciones, sin importarles si es temporada baja o alta por la afluencia de turistas o sí en a mitad de semana o fines de semana ¿Por qué no trabajan de noche, días de semana, sin afectar tanto el sosiego de las familias y el propio desempeño de los negocios. ¿Acaso estamos en la época del terrorismo cuando puntualmente a las 7:30 pm se derribaban las torres de alta tensión?

Esto viene a colación y es un problema endémico en la mayoría de distritos, provincias y capitales de departamentos del Perú, la mala costumbre avalada por las autoridades de permitir la contaminación visual, tan tercermundista como la contaminación sonora, expresada en éste caso por el cableado aéreo.

Qué pena estar comprobando lo que Últimas Noticias están divulgando. El esfuerzo que hizo un grupo de pacasmayinos en 1988-89 para remodelar el Malecón Grau, que fue declarado tres años después por el INC, como uno de los siete Ambientes Urbano Monumental de Pacasmayo, fue en parte en vano.

Esa obra implicó una inversión de aproximadamente 700,000 soles, con aportes principales del Ministerio de la Presidencia de entonces, la donación del adoquinado por parte de Cementos Pacasmayo, apoyo de los pacasmayinos residentes en Pacasmayo y de Lima para comprar el colorante, porque la donación era de los adoquines, pero sin color. Se contó con el invalorable apoyo de la Cámara de Comercio y Producción de la provincia de Pacasmayo para que Sedalib se comprometa al cambio de las redes de agua y desagüe y también de Hidrandina, con lo cual se logró el cambio de las postes y luminarias que alumbraban tanto el malecón como la playa, haciendo de éste paseo peatonal uno de los más admirados del norte del Perú.

Resulta que ahora, se ha permitido, por ausencia de autoridad y/o de falta de celo de nosotros los pacasmayinos, que una empresa de cable de TV, utilice los postes para tender sus redes aéreas y no solamente eso, sino que con total impunidad, incluso hagan la conexión domiciliaria a las casas o negocios que existen en el malecón.

Si alguien desea pasear por el malecón, debe soportar la contaminación visual, cuando en cualquier ciudad o país civilizado, les hubieran obligado a que el tendido sea subterráneo para mejorar la escenología urbana y paisajística y encima tener que pasear debajo de los cables, porque se han atrevido sin escrúpulos, a conectar su negocio a las casas o negocios vecinos, sin importarles que el Malecón Grau de Pacasmayo ha sido declarado como un Ambiente Urbano Monumental, donde incluso los avisos de los negocios y el mobiliario urbano del malecón (bancas, papeleras, luminarias, etc.), debieran de cumplir con determinados parámetros de diseño, por respeto al Patrimonio Cultural de la Nación, pero claro, es más barato para la empresa de cable o de luz, hacerlo aéreo y no subterráneo.

Ahora estamos siendo observadores impotentes que HIDRANDINA S.A. haga lo que más le conviene a sus intereses económicos, sin importarle la escenología urbana de Pacasmayo y su categorización como destino turístico declarado por el propio Ministerio de Comercio Exterior y Turismo Mincetur.

Cables de telefonía, de telecable, incluso eléctricos en desuso o en pleno uso, demuestran que su colocación no guarda criterios de ordenamiento urbano. Los postes y cables que quedaron sin servicio se han dejado y constituyen una contaminación visual y por qué no, un riesgo de seguridad que las compañías de servicio no atienden y sabe Dios si serán responsables. Es lamentable reconocer que las anteriores autoridades municipales no se supieron respetar y ahora tienen las nuevas autoridades la oportunidad de imponer el orden en los espacios de su jurisdicción. ¡¡¡ No dejen que se falte a la autoridad !!!

Voz de

M.Sc. Arq. Christian Arbaiza Mendoza