La Revolución Rusa



El año 2017 se cumplieron 100 años de la Revolución Rusa, uno de los más grandes acontecimientos mundiales, razón por la cual salió al mercado "La Revolución Rusa" del polaco-americano Richard Pipes. Según la crítica es una de las obras que más seriamente ha abordado tal acontecimiento. Fue escrito en 1990 pero recién en 2017 se publicó la primera edición en español. Según la solapa del libro el autor fue profesor en Harvard y asesor de Ronald Reagan.

La obra es muy interesante, exhaustiva en detalles, académica, reveladora y esclarecedora de sucesos importantes aunque no desconocidos de la Revolución Rusa. También es una obra polémica. Trataré de objetivar algunos puntos relevantes del libro de más de mil páginas:

1. La Revolución Rusa tenía como finalidad la completa reconfiguración del Estado, la sociedad, la economía y la cultura en todo el mundo. "Volver al mundo al revés" según León Trotsky. Su objetivo final fue crear un nuevo ser humano.

2. Esta perspectiva no era evidente en los años 1917-18 porque Occidente consideraba que Rusia se encontraba en la periferia del mundo civilizado y porque la revolución se produjo en plena primera guerra mundial con una destructividad sin precedentes. Sin embargo, lo que sucedió en 1917 se sentiría en todos los lugares del mundo durante todo el S. XX restante y aún en estos años.

3. Hasta el "Manifiesto de Octubre" (17-10-1905) Rusia fue una autocracia en la que "Su Majestad (el zar) es un monarca absoluto que no está obligado a responder de sus actos ante nadie en el mundo, tiene el poder de gobernar sus estados y tierras como un soberano cristiano, de acuerdo con su deseo y su voluntad".

4. En ese entonces el 80% de la población de Rusia fue campesina, casi totalmente analfabeta, que despreciaba el individualismo y la propiedad privada. Estuvo ajeno al concepto de patriotismo, ley o representación política y el poder debía ser autoritario o arbitrario  para existir. Solo tenían como institución la comuna agraria. Entre el Estado zarista y la comuna, políticamente no había nada. Este vacío fue aprovechado a través de la violencia por los bolcheviques.

5. Según Pipes son tres la Revoluciones que deben ser entendidas como tales y no solo una. La PRIMERA REVOLUCIÓN  estalló en 1905 y fue producto de las presiones sociales, la pérdida de la guerra con Japón  y la caída de Vladivostok. El 22 de enero de ese año los obreros de Petrogrado pararon las fábricas exigiendo  mejoras laborales y se manifestaron protestando frente al Palacio de Invierno (residencia vacacional del zar). La manifestación fue reprimida salvajemente por la guardia imperial, por lo que a este hecho se le llamó "Domingo sangriento". Producto de este acontecimiento y acentuándose las protestas el 17 de octubre de 1905 se elaboró el famoso MANIFIESTO DE OCTUBRE por el que el zar debía reconocer los derechos civiles, la legalización de los partidos políticos, el sufragio universal y el establecimiento de la Duma (Parlamento ruso). El zar Nicolás II firmó el Manifiesto, el pueblo expresó su contento y esperanzas pero pocos días después el zar creyendo haber mostrado debilidad, lo desconoció.

6. La SEGUNDA REVOLUCIÓN, la verdadera según Pipes, se realizó el 26 de febrero de 1917. Como consecuencia  de la negativa del zar de realizar las reformas políticas, el descontento y penurias por  la derrota que venía sufriendo el pueblo ruso en la Primera Guerra Mundial frente a los imperios alemán y austro-húngaro, el zar Nicolás II abdicó, formándose a continuación un Gobierno Provisional con la participación de la Duma. Lenin se encontraba en Suiza y cuando se enteró de la noticia le entró furia e indignación por no haber participado en los acontecimientos. Inmediatamente se trasladó a Rusia e forma secreta a través de Alemania, Suecia y Finlandia.

7. El Gobierno Provisional presidido por Kerensky, débil, incapaz de convocar a la Asamblea constituyente, acosado constantemente por los bolcheviques fue finalmente derrocado el 25 de octubre de 1917 según el calendario juliano o el 7 de noviembre según el calendario gregoriano. A este evento se le conoce con el nombre de la REVOLUCIÓN DE OCTUBRE y es la TERCERA REVOLUCIÓN según Pipes. Para este, no fue sino un golpe de Estado por el cual los bolcheviques se apoderaron del poder con el más absoluto desprecio a los intereses de Rusia como nación. A continuación vino la Guerra Civil que duró tres años y después de miles de muertos, Lenin y el partido bolchevique consolidaron su poder.

8. Según Pipes, la toma del Palacio de Invierno el 17 de Octubre no fue un acto revolucionario ni valeroso como se ha escrito y resaltado como si fuera una epopeya lleno de heroísmo. "El Palacio de Invierno fue tomado por asalto. La imagen de una columna de impetuosos obreros, soldados y marineros, tal como la muestra Eisenstein en su película "Octubre", es una pura invención, un intento de dar a Rusia su propia Toma de la Bastilla. En realidad las turbas invadieron el palacio una vez que este dejó de defenderse. Las bajas totales fueron cinco muertos y varios heridos, en su mayor parte víctimas de balas perdidas". La caída del Gobierno Provisional no fue muy lamentada por la población. El ciudadano común parecía creer que era indiferente quien gobernara, ya que no había manera de que las cosas empeoraran más.

9. Apenas asumió el poder, Lenin, a quien ya se le acusaba de ser pro alemán, propuso al imperio Alemán y Austro-Húngaro, a fin de acabar con la guerra, la entrega de territorios que en ese entonces pertenecía a Rusia: Finlandia, Países Bálticos, Polonia, Ucrania, Ciurlandia y otros territorios. En total, un tercio del territorio de Rusia. Alemania aceptó la propuesta y se firmó el tratado de Brest-Litovstk el 03 de marzo de 1918. La estrategia de Lenin, con este tratado, fue debilitar a las potencias occidentales con la continuación de la guerra y propiciar el descontento de su población quienes deberían levantarse para hacer su revolución socialista. Asimismo, se centraría en la consolidación de su poder mediante el Terror Rojo que duró hasta 1920. Su lema fue: "Paz, pan y tierra".

10. Al retirarse Rusia de la guerra, los alemanes incrementaron sus efectivos en el frente occidental, pero finalmente perdieron la guerra. La derrota de Alemania, a la que no contribuyó Rusia, no solo le permitió anular el tratado de Brest-Litovsk y recuperar algunos de sus territorios cedidos, sino que también salvó a la Rusia soviética de convertirse en colonia, destino que Alemania tenía previsto para ella. Los aliados lograron que Finlandia, Polonia y los Estados Bálticos fueran países independientes. 

11. Con el tiempo, la Revolución rusa tuvo más influencia en la historia mundial que la Revolución francesa, aunque inicialmente atrajo menos atención que esta. Francia era en ese entonces tanto política como culturalmente la más importante potencia europea.  La revolución francesa fue burguesa, que acabó con el poder feudal, pero después de un ciclo de guerras vino la restauración borbónica. La Revolución rusa fue una de obreros, campesinos y soldados contra el feudalismo y la autocracia del zar. Fue la primera vez en el mundo que los obreros y campesinos tomaban el poder de una nación,  a través de los soviets. Igualmente, la concepción de un partido único gobernando fue algo nunca vista. Los Romanov nunca volvieron al poder en Rusia. Con la Revolución rusa los países capitalistas temblaron, lo que no sucedió siquiera con Napoleón que mantuvo el statu quo financiero en su expansión imperialista.

12. De Lenin, dice Pipes, su impulso dominante fue el odio. Su socialismo fue desde el principio fundamentalmente una doctrina de destrucción. Estaba consagrado tanto emocional como intelectualmente a hacer pedazos el mundo del presente sin pensar en el mundo del futuro.

13. Lenin se inspiraba en los comentarios de Marx sobre la Comuna de París. Marx concluía, respecto a los acontecimientos de la Comuna de París, que todos los revolucionarios habían cometido un error fundamental al apoderarse de las instituciones existentes en vez de destruirlas. De Napoleón había aprendido y aplicado a la guerra civil, el principio de la escaramuza, que algunos historiadores militares consideran la mayor aportación de Napoleón al arte de la guerra. También leía a Clausewitz, estratega militar alemán, cuya estrategia militar no era la de adaptarse al adversario sino su destrucción. Los socialistas europeos hablaban de la "lucha de clases", pero con ello se referían a una lucha librada por medios no violentos, como las huelgas industriales que en ciertas condiciones desembocaban en las barricadas. Lenin era el único que entendía la "lucha de clases" en un sentido literal de guerra civil, un combate con todas las armas disponibles y de ser posible el exterminio de los rivales. Lenin también seguía las teorías del comportamiento de las multitudes de Gustavo Le Bon. La fuerza que motiva a la multitud, según Le Bon, es la fe religiosa, que demanda ante todo un dios, un líder que las dote de cualidades sobrenaturales. No hay motivos para dudar que muchos bolcheviques llegaron a considerar a su líder, Lenin, como un ente sobrenatural, un Jesús moderno enviado para salvar a la humanidad.

14. Carlos I rey de Inglaterra fue juzgado y tuvo oportunidad de defenderse antes de ser ejecutado en 1649. Luis XVI también fue juzgado ante la Convención que lo sentenció a muerte tras un largo debate. A Nicolás II no le fueron presentados cargos ni fue juzgado, fue asesinado junto a su esposa, su hijo y cuatro hijas, el médico de la familia y tres sirvientes. Fueron asesinados por un escuadrón de la Checa (guardia secreta antecedente de la KGB) en Ekaterimburgo el 17 de julio de 1918 y autorizado por Lenin, aunque él quiso evadir responsabilidad.

15. El terror jacobino de 1793-1794 tuvo su origen en las presiones de las bases, en las calles, por multitudes enfurecidas por la falta de alimentos. El terror rojo fue en cambio sistemático e impuesto desde arriba sobre una población harta de baño de sangre. El terror jacobino duró un año dentro de una revolución que se prolongó por una década. El terror rojo nunca cesó, continuó de manera intermitente y aunque la pena de muerte fue abolida al final de la guerra civil, las ejecuciones prosiguieron sin consideraciones mínimas de procedimientos judiciales. La diferencia entre el terror jacobino y el bolchevique  queda inmejorablemente simbolizado en el hecho que en París no hay monumentos a Robespierre y ninguna calle lleva su nombre, mientras que en Moscú una estatua gigantesca de Félix Dzerhinski se yergue en el corazón de la ciudad, en el centro de una plaza bautizada en su honor. Dzerhinski fue el fundador de la Checa, la institución causante de las miles de muertes y torturas realizadas en la guerra civil.

16. En opinión de pipes, las víctimas del terror jacobino rondaron los varios miles, las del terror rojo de Lenin supuso cientos de miles. Las víctimas de la siguiente oleada de terror, impulsada por Stalin y Hitler, se contarían en millones. ¿Y para qué sirvió toda esta matanza? Según Dzerhinski y Lenin, habían salvado  la revolución. Fue la única manera de preservar el régimen. ¿Y qué dijeron algunos de los intelectuales más notorios del mundo? Albert Einstein "que esa es una tragedia de la historia humana en la que uno asesina a otros por miedo a ser asesinado". Romain Rolland restó importancia al tema señalando que en las cárceles de California estaba ocurriendo algo casi idéntico ya que allí se martirizaban a los obreros de la IWW. Upton Sinclair lo secundó diciendo que el trato que recibían los prisioneros soviéticos era similar a las condiciones en que viven los prisioneros en el Estado  de California. Bertrand Russell señaló su esperanza en relaciones amistosas entre el gobierno soviético y los occidentales, sobre la base de que todos ellos desarrollaban prácticas similares.

17. En el epílogo, Pipes, señala drásticamente, que en el gobierno bolchevique las virtudes tradicionales de la fe en Dios, la caridad, la tolerancia, el patriotismo y el ahorro fueron denunciados como legados inaceptables de una civilización condenada a matar, robar, calumniar y mentir como si fuera  bueno si se hacía en nombre de la causa pertinente definida por el nuevo régimen, en el que nada tiene sentido. Los rusos que habían experimentado y sobrevivido a la revolución no verían nunca más la vuelta a la normalidad. LA REVOLUCION FUE TAN SOLO EL PRINCIPIO DE SUS PENAS.

Como se ha observado, en este interesante libro, aun cuando Pipes condena moralmente a la revolución rusa y la critica intensamente y de la que prácticamente muy poco es positivo, es la oportunidad para repasar, comparar y reflexionar con otros puntos de vista los sobrecogedores y epopéyicos acontecimientos de la Revolución Rusa. Lamentablemente, el autor dejó de mencionar que la guerra civil estuvo alimentada por los grandes intereses financieros de EE.UU, Francia, Japón y el imperio británico a través del movimiento blanco frente al ejército bolchevique. Y que este movimiento, al igual que los bolcheviques, cometió crímenes atroces, de lesa humanidad. 

Voz de

Ovidio Joaquín Costilla Carrera