Ciudad de Dios Distrito



Con fecha 23 de enero de 1987 se creó el Centro Poblado Ciudad de Dios, en el marco de la Ley de Reubicación N° 23328 y su Reglamento. De manera excepcional se otorga a este poblado facultades administrativas delegadas gracias al convenio firmado entre la Municipalidad Provincial de Pacasmayo y el Instituto de Fomento Municipal.

Desde ese momento, el C.P. Ciudad de Dios aprende paulatinamente a administrar los servicios públicos, también a recaudar tasas y arbitrios. Posteriormente, a raíz de la iniciativa legislativa de la congresista Rosa Florián Cedrón, se promulga la Ley de Adecuación de las Municipalidades de Centros Poblados, que genera la Ordenanza Municipal N° 006-2005-MPP, por la que se obliga a las municipalidades distritales y provinciales a transferir recursos monetarios a las municipalidades de centros poblados. En el caso de Ciudad de Dios ambas transferencias (Distrito y Provincia) suman S/. 3084.00 mensuales, en el caso Pakatnamú S/. 1235.00 mensuales.

La velocidad de crecimiento poblacional  en Ciudad de Dios (la más alta de la provincia) genera demandas sociales que la municipalidad no puede satisfacer. Si recurrimos a indicadores estadísticos de Foncomun, la inversión per cápita del binomio Ciudad de Dios/Pakatnamú resulta ser de S/ 5.00 al año por habitante, cantidad irrisoria si consideramos que en este espacio geográfico habita aproximadamente el 20% de la población distrital, ciudadanos que estadísticamente justifican el Fondo de Compensación Municipal distrital conjuntamente con la calificación otorgada a este sector como de pobreza extrema, lo que contribuye a mejorar los ingresos de la Municipalidad Distrital de Guadalupe.

Esta desproporción obliga a Ciudad de Dios buscar en otras fuentes los recursos que le son negados por Guadalupe y Pacasmayo provincia. En tal sentido, la creación del distrito de Ciudad de Dios no es más que una obligación histórica y social. Es obligación histórica porque obedece a la línea ascendente de crecimiento y progreso de los pueblos; y, es social por la obligación imperativa de los gobiernos locales de solucionar los problemas sociales de la mayoría.

En este contexto, el Comité Gestor Ciudad de Dios Distrito debe recibir el incondicional apoyo de la población porque la concreción de este anhelo mejorará los niveles de vida de la ciudadanía involucrada en este proyecto a la vez facilitará la creación de la provincia de Guadalupe, merecida aspiración del cuatricentenario pueblo  guadalupano, comunidad con la cual el azar de la historia y la voluntad nos obligan a sumar esfuerzos en el entendido que el progreso de ambos está ligado irreversiblemente por el mismo destino. Sumemos voluntades. Sin apasionamiento, se exhorta a Guadalupe para que inicie su gestión de elevación política a la categoría de provincia. Dejémonos llevar por la razón y la justicia. Al final, la sensatez será la victoria de todos. 

Voz de

Eco. Manuel E. Olazo Sillau