La descendencia de Fernando Terrones
Dedicado a Alan Deza Yengle, subprefecto de San José, Pacasmayo, por su apoyo a la juventud empeñosa
En el año 2013 escribí un artículo en este Diario, titulado “Terrones, la real identidad”. Presenté datos inéditos del origen y familia del héroe campesino, producto de una intensa investigación en archivos eclesiásticos y públicos. Quedó establecido que Fernando Terrones nació en San Marcos, alrededor de 1832, su apellido materno fue Romero y no Asencio, que no fue fusilado a los 27 años sino a los 50 años y que el incendio de San José tuvo lugar 10 de setiembre de 1882, por lo que debemos poco a poco sacudirnos ese halo de fantasía y leyenda. Dicha investigación no hubiera sido posible sin el apoyo económico de las autoridades municipales, por ello mi especial agradecimiento a los señores Cesar Chávez Paz, Elmer León Pairazamán y Alejandro Merino Huamán. Agradezco también los valiosos comentarios de Iyari Sánchez, Manolo Lau y Julio Ríos Esquem “Mocha”. Vaya también mi gratitud a don Demetrio Saldaña Mayta, jefe del Registro Civil en San José, y los secretarios y curas de las parroquias de San Pedro de Lloc y Pacasmayo.
Tras haber redescubierto y construido parte de la vida del ahora Fernando Terrones Romero, surgió una vez más la interrogante que todos nos hemos planteado: ¿Existe en la actualidad descendiente de Fernando Terrones? La respuesta es sí. Fernando Terrones contrajo matrimonio en 1873 con Inocenta Asencio. Sin embargo, desde 1856 en convivencia ilegítima procrearon a Manuel, José del Carmen, Luisa, Luisa (2), Agustina y Nazario. Tras casarse tuvieron como último hijo a José Melquiades. La mayoría de ellos murieron siendo niños, sobreviviendo solo José del Carmen y Luisa (2).
José del Carmen, el único hijo varón que sobrevivió a su padre, debió morir sin descendencia porque de él no se encontró más que la partida de bautismo. La única hija mujer fue doña Luisa Terrones Asencio, bautizada en San José el 22 de mayo 1865, siendo sus padrinos don Melchor Cerna Céliz y doña María Ángela Guarniz Delfín, esta última era descendiente de los nobles indígenas Lloc. Cabe añadir que aunque nació ilegítima, al poco tiempo fue reconocida por Fernando, firmando a su ruego don José Gertrudis Miranda, lo que nos permite deducir que no sabía escribir.
Luisa es un personaje importante de la historia de la ocupación chilena de San José, porque según una de las versiones de dicha historia, fue ella y su madre Inocenta las que pudieron ser violentadas por los soldados invasores. Además es a través de ella que se logra vincular a los actuales descendientes del héroe campesino. Doña Luisa Terrones, en convivencia con don Rosendo Miranda, tuvo cuatro hijos: Jacinto, María Casimira, Agustina de la Cruz y Fernando. Según la tradición familiar, quedaron huérfanos siendo menores de edad y fueron criados por la familia Cerna. Se cuenta con mayores referencias sobre don Jacinto Miranda Terrones, como lo alcanzado amablemente por su hijo Freddy Miranda Talledo.
Los datos mostrados son fruto de la minuciosa búsqueda en el archivo parroquial de Pacasmayo iniciada desde 2013 y que se prolongan hasta la actualidad, permitiendo la reconstrucción de la genealogía de Fernando. Otro de los documentos claves, es la partida de bautismo de don Jacinto Miranda Terrones, fechada en San José el 20 de julio de 1890, donde se señala que fueron sus padrinos don José Rosario Quilcate Vallejos y doña Paula Sisniegas Arana. En la actualidad su nombre ha sido olvidado por casi todos los sanjosefanos, ello quizás porque vivió los últimos días de su vida en Guadalupe. Tampoco fue tarea fácil contactar a los descendientes que en su mayoría residen en Lima y tras haber respondido favorablemente, pudieron recordar los comentarios orgullosos de su padre sobre el abuelo Fernando.
Jacinto Miranda Terrones vivió más de cuarenta años en San José, allí casó con la dama guadalupana doña Gricelia Díaz y procrearon los siguientes hijos: Elena, Roberto, Juan, Ramón, Marina, Francisco, Cristina, Margarita, Segundo y Flor Miranda Díaz, de los cuales solo viven tres. En la década del cincuenta, don Jacinto, ya sexagenario se trasladó a vivir a Guadalupe y conoció a la pueblonovana doña Paula Talledo Carranza, hija de un aguerrido defensor de la patria en la guerra con Chile. El nuevo hogar fue numeroso, integrado por los siguientes hijos: Blanca Irene, Segundo Jacinto, Estefa, María Luisa, Irma, José Rosendo, Juan Manuel, María Jacinta, Jorge Edmundo, Miguel Jacinto y Freddy Martín Miranda Talledo.
Ahora bien, considero que es posible reescribir la historia de la participación sanjosefana en la guerra con Chile, con nuevas investigaciones desapasionadas y lo más objetiva posible, permitiendo desvelar el lado más humano del héroe Terrones y su vida familiar. También me reconforta que algunos ciudadanos alienten la publicación de este escrito y la de un libro que abordará la participación general del pueblo de San José en la guerra del Pacífico.
Finalmente, corresponde ahora precisar con las autoridades correspondientes el merecido reconocimiento oficial de los descendientes de nuestro héroe Fernando Terrones.
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