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Imprudencias Que Cuestan Vidas

Una vez más, la imprudencia parece haber sido causa de un fatal accidente en el que han perdido la vida 37 personas y muchas han quedado heridas, algunas de ellas de suma gravedad y con riesgo de morir o de quedar con secuelas irreparables.

Es penoso que sigan ocurriendo estas desgracias que tienden mantos de dolor sobre los hogares de numerosas familias. Hasta cuándo debemos asistir a estas situaciones. Se implementan medidas rigurosas después de una tragedia, y después se vuelve a bajar la guardia; se descuidan los controles, ya no se ejerce vigilancia, y choferes o empresas irresponsables continúan con costumbres y formas peligrosas.


La labor de prevención es la más recomendable para evitar consecuencias funestas.

La labor de prevención es la más recomendable para evitar consecuencias funestas. Esto debe hacerse en forma permanente obligando a las empresas y a los choferes a cumplir dichas medidas. Los conductores deben ser responsables y no exceder los límites de velocidad recomendables. No atender a esta recomendación los pone en peligro de ante cualquier eventualidad, pues no podrían realizar las acciones necesarias para evitar accidentes. Igualmente se olvidan de las recomendaciones respecto de la distancia que debe existir entre una unidad y otra.

El accidente ocurrido la madrugada del lunes, en la zona de Huarmey, es lamentable y doloroso. Un cuádruple choque involucra a tres empresas de ómnibus: Murga Serrano, Erick El Rojo y Challenger, además de un camión frigorífico. El escenario del accidente era estremecedor. El bus de Murga Serrano quedó literalmente hecho pedazos. La desgracia pudo ser mucho mayor en cuanto al número de víctimas.

Las familias viven momentos dramáticos y se repiten los mismos reclamos de casos anteriores sin que se adopten medidas. Por ejemplo, la falta de información por parte de las empresas para los familiares de los pasajeros. Tiene que evitarse que las familias sean derivadas de uno a otro lugar, o simplemente que les cierren las puertas y se les suma en la desesperación por carecer de la debida información. El Gobierno debe obligar a que, en estos casos, haya un conducto permanente de comunicación a las familias de las víctimas, que se les brinde facilidades para su desplazamiento hacia los hospitales o donde sea necesario.

El Gobierno debe obligar a que, en estos casos, haya un conducto permanente de comunicación a las familias de las víctimas, que se les brinde facilidades para su desplazamiento hacia los hospitales o donde sea necesario.

Por parte del Estado se ha visto una mejor reacción. Frente a la insuficiencia médico-hospitalaria en la zona se dispuso que los heridos sean llevados a otros lugares movilizando helicópteros y ambulancias con ese fin. Los más graves fueron trasladados a Lima, por vía aérea. El Gobierno ha mejorado su capacidad de respuesta frente a estas eventualidades y esto es bueno.

Queda ahora no bajar la guardia. Realizada la investigación, determinar las causas del percance y emprender las medidas necesarias pero esta vez debe ser de manera permanente. Hay que insistir en campañas educativas a los conductores para que cumplan su labor con responsabilidad entendiendo que transportan vidas humanas. En cuanto a las empresas evitar que abusen con los choferes haciéndolos trabajar más horas de las recomendables. Hay que acabar con estos crímenes en carreteras.

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