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¿Y la Obediencia?

TEMPLO GUADALUPE

Es lamentable lo que viene ocurriendo en Guadalupe, donde, a raíz de que un grupo de fieles católicos se ha manifestado en contra del cambio del párroco Harly Gonzales Gavidia, se ha creado un ambiente de discordia, alentando la formación de bandos, y propiciando la aparición de poses populistas y hasta politiqueras.  

La situación ha escalado a las redes sociales,  pese a que el cambio de los párrocos es parte sustancial de la función que cumplen. 

Se puede resaltar el aprecio que un sacerdote obtiene en ciertos grupos o en la comunidad donde sirve; pero no se puede alentar levantamientos, ni enfrentamientos entre los propios fieles. Como tampoco se puede alentar a manifestarse contra la autoridad eclesial, cuando se trata de medidas habituales y esperadas.

La Iglesia Católica considera que el sacerdote es un misionero que debe estar disponible para servir donde se le necesite, por el tiempo que se le determine, por el bien de la arquidiócesis y de la propia misión.

El misionerismo se basa en que los sacerdotes no son dueños de una parroquia, y deben estar dispuestos a ir donde se les pida.

Los cambios responden a la necesidad de la diócesis, e incluso se justifican para evitar el apego, ya que se considera que la permanencia por mucho tiempo puede llevar a un ‘culto’ hacia la persona del sacerdote, lo que va contra los principios de la propia Iglesia. De allí que los propios sacerdotes son los primeros en acatar los cambios, explicarlos a su comunidad, conforme al compromiso que han asumido y por la obediencia que le deben a sus autoridades eclesiales.

En el caso de Guadalupe, se está incorporando un componente político al deslizarse que el cambio de párroco podría poner en riesgo el ofrecido, prometido, proyecto de restauración de la Iglesia y Antiguo Convento Nuestra Señora de Guadalupe (antes Convento y Templo de San Agustín), Monumento Histórico Nacional. 

Ya en su momento, en el propio Guadalupe, este ofrecimiento fue sobrevalorado, y usado con fines políticos. Se puede afirmar esto porque ni siquiera se tiene un proceso en curso para seleccionar a la empresa financista para el proyecto, pero sabiendo lo anhelado que es por la población se hizo propaganda como si ya se estuviera a puertas de iniciar la recuperación del monumento histórico. 

Se tiene que tener en cuenta que el proyecto ha sido ofrecido por el Gobierno Regional de La Libertad, en la gestión de César Acuña, con un techo de inversión de 30 millones de soles, y se supone que se ejecutaría mediante obras por impuestos. Ojo que, la priorización y ejecución de este tipo de proyectos suele ser producto de cálculos políticos, según bolsones electorales. 

Es necesario invocar la serenidad, la humildad, así como estar alertas para evitar ser utilizados con ciertos fines; igualmente invocar el diálogo y la armonía en grupos que se supone están unidos por creencias religiosas. En los momentos actuales, se invoca la cordura, el respeto y las buenas formas para resolver discrepancias que pueden ser naturales pero que no deben escalar a más.

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