Lo Peor No Son los Cuentos Chinos
La prensa viene revelando las conexiones de empresas chinas y empresarios chinos con el presidente interino José Jerí, en una trama de presunta corrupción con millones de dólares de por medio. El caso coincidentemente trae de vuelta a un Club de la Construcción, sólo que esta vez no tiene que ver con Odebrecht ni con Brasil, sino con China.
Las mentiras, y los cuentos chinos, son lo menos grave en el caso que relaciona directamente al presidente interino José Jerí Oré con el Club del Dragón, que viene a ser la versión china del club de la construcción, un conjunto de 13 empresas que se supone fueron investigadas por el propio Jerí cuando se desempeñaba como vicepresidente de una comisión investigadora en el Congreso del Perú, en el año 2024.
La comisión en cuestión, que presidió el congresista Héctor Valer, tenía listo su informe final en mayo de 2024. En dicho informe se incluyó al empresario Zhinhua Yang -hoy amigo del presidente del Perú y conocido como Tío Jhonny- como operador de varias de las empresas que conforman el Club del Dragón. El problema es que ese informe no ha sido puesto a debate en el pleno pese a que Valer se lo pidió a Jerí cuando este ya presidía el Congreso en el 2025. Así, el expediente quedó encarpetado.
De este modo, las sospechosas visitas que hizo Jerí a Zhinhua Yang, encapuchado y con lentes oscuros, el 26 de diciembre de 2025 y el 6 de enero de 2026, se convierten en parte de una trama mayor. Más aún, Yang ha visitado palacio, en el gobierno de Jerí acompañado de Ji Wu Xiaodong, investigado por el Ministerio Público como integrante de una organización criminal dedicada al tráfico ilegal de madera y que tiene orden judicial de prisión domiciliaria.
Ahora se sabe que unos días antes, de la visita de Jerí a Zhinhua Yang, éste en calidad de representante del consorcio encargado de la construcción de la central hidroeléctrica Pachachaca 2, con un valor de 224 millones de dólares, había pedido al Ministerio de Energía y Minas, que se le postergue el plazo de ejecución de la obra para el año 2029, pese a que la obra, paralizada y sin inicio, debía estar concluida este año.
Hay más. El despacho presidencial ha contratado, mediante orden de servicios directa, con Nuctech Perú SAC, representada por Cayman SAC, que tiene oficina en uno de los locales de propiedad de Zhinhua Yang.
En apenas 100 días del gobierno Jerí, empresas chinas del Club de la Construcción, supuestamente investigadas por corrupción, han contratado con el Estado Peruano por un total que supera los 1,400 millones de soles para diversos proyectos principalmente con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Esto ocurre mientras el expediente que debería servir para abrir una investigación fiscal -y que menciona al amiguísimo presidencial- permanece encarpetado en el Congreso.
Los cuentos chinos y las mentiras no son lo peor de este entramado, sino que los corruptos se sientan seguros de que siempre se pueden salir con la suya, sobre ahora que tienen capturado el aparato estatal.

