Ser Docente



Sin renunciar a tu opinión,

y las buenas relaciones

enuncia tu verdad en una manera serena y clara

​y

escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante

ellos también tienen su propia historia que contar.

(Versos del Desiderata)

S​er docente, es lo más lindo que me ha podido pasar en la vida. Una labor digna y humilde; una carrera profesional de bien social, donde nuestra principal recompensa es ver convertidos a nuestros estudiantes en todos unos profesionales.

Actualmente, me dedico a la educación superior pedagógica, y también he laborado en algunas universidades de la zona. Debido a la pandemia hemos tenido que cambiar de estrategia de aprendizaje, para poder llegar a nuestros estudiantes. Eso significa que hemos tenido que capacitarnos de inmediato y estar acorde a los nuevos tiempos.

Como si fuera poco, en medio de una coyuntura política que está dividiendo y polarizando al país de una manera alarmante; tenemos los docentes la gran misión de trabajar mucho con la inteligencia emocional de nuestros estudiantes. Esta inteligencia es una habilidad esencial para construir relaciones con otras personas.

El psicólogo Daniel Goleman ha escrito muchos libros acerca de la inteligencia emocional, así en su libro Emotional Intelligence explica que la inteligencia emocional es más importante, que el coeficiente intelectual, diferenciando ambos temas explicándonos que obviamente son distintas.

Hoy, vemos en las redes sociales a las personas insultándose por hacer prevalecer sus ideas políticas; pero esto, ya llegó al límite. Podemos ver en dichas plataformas virtuales: insultarse entre docentes, estudiantes cuestionar a docentes por su actitud, compartir memes injuriosos o denigrantes. Todos tratando de imponer su posición política electoral.

El desarrollo de la inteligencia emocional es fundamental para una vida social próspera; hoy en día, somos nosotros los docentes los que tenemos que generar y promover ese clima de paz y tolerancia de ideas políticas en nuestro país. Hagámoslo por nuestro país, sin divisionismos y respetando las opiniones de los demás. Aunque nos cueste el ego y el intolerante orgullo.

Voz de

Lic. Roberto Carlos Alvites Vásquez.