Pacasmayo en alerta y siempre vigilante ante el centralismo trujillano



La movilización de las autoridades: provincial, distritales de Pacasmayo y Jequetepeque, Instituciones representativas y vecinales reclamando con firmeza se respete la decisión del Ministerio de Transportes de instalar una planta criogénica en Pacasmayo, que permita atender con oxígeno a todos los pueblos de las provincias de Pacasmayo, Chepén, y regiones aledañas, se impuso frente a la autoritaria actitud de autoridades regionales, encabezadas por el gobernador Manuel Llempén y alcaldes trujillanos, presionando al viceministro de Transportes para que esta planta se instale en Trujillo. Aunque lo ha negado en todos los idiomas, por el contrario, ha pretendido culpar a la autoridad provincial de haber generado este incidente, alegando que las pintas realizadas en San Pedro de Lloc son atentatorias a su seguridad y perjudican su imagen. El gobernador ha tenido que retroceder, dar un paso atrás y respetar el acta suscrita por el ministro de Transportes para que sea Pacasmayo donde se instale la planta.

Los ciudadanos de la provincia de Pacasmayo conocemos, y hemos sido testigos, de las decisiones centralistas de Trujillo históricamente, asfixiando a los pueblos de la región. En estos tiempos, ya no podemos sentarnos confiadamente a esperar. Muchos fueron los ofrecimientos incumplidos de la región que los tenemos muy presentes. Nos llama sí la atención, y nos da algo de tranquilidad, que el señor Llempén haya hecho público en la reunión del viernes 7, en el municipio de Pacasmayo, de respetar el acta primigenia; por supuesto, ante la presión de los pueblos. Otro hubiera sido el destino de la planta criogénica si nadie hubiera reclamado.

Pero sí, tenemos que censurar la exigencia que pusieron los señores del Gobierno Regional para impedir, en la reunión de autoridades del viernes 7, la presencia del señor alcalde provincial y otros alcaldes del valle, que estuvieron al frente de las gestiones y protestas iniciales. Cuestionamiento aparte se merece el comportamiento del consejero regional por la provincia de Pacasmayo, señor Edwin Castellanos, quien con su silencio cómplice avaló la decisión autoritaria que había tomado el gobernador, en Trujillo, sabiendo que con ello afectaba a los pueblos de la provincia que representa, y que está obligado a defender sus intereses. Sin embargo, de la manera más fresca se ubicó en la mesa de honor junto a otra autoridad de la Red Salud de Pacasmayo que tampoco hace nada por la ciudad de donde procede. Oportunamente tendrán que rendir cuentas al pueblo si tienen dignidad.

Loable la sido la decidida acción que tomó, desde el primer momento, el consejero de la provincia de Chepén, abogado Juan Díaz Sánchez, de dirigirse oficialmente ante el ministro de Transportes y al propio Presidente de la República exigiendo se respete el acta que anunció la instalación de la planta criogénica en Pacasmayo.

Los pacasmayinos no podemos olvidar y tenemos derecho a dudar de las palabras del señor Manuel Llempén, porque conocemos cómo se comporta con los pueblos del valle. Todavía recordamos y tenemos presente, el ofrecimiento que hizo en el mismo auditorio de la municipalidad de Pacasmayo, en el año 2015, cuando ejercía el cargo de gerente regional. La braveza del mar se trajo abajo cerca de ochenta metros del cabezal del muelle, y Llempén -ante la multitud congregada en el salón auditorio- ofreció una partida de ciento cincuenta mil soles para reforzar el muelle. Incluso, en lo que parecía un gesto humanitario, ofreció bolsas de víveres como ayuda para los pescadores que se veían afectados por no poder llevar a cabo sus faenas de pesca. Nunca cumplió y hasta ahora esperamos ese ofrecimiento.

Con justa razón, el señor alcalde de Jequetepeque, Luis Honorio Burgos, se queja, y con derecho, y alza su voz de protesta, con la que nos solidarizamos, ante el incumplimiento del señor Llempén de disponer se devuelva la ambulancia que le pertenece al Centro de Salud.

Hay más. El ofrecimiento para la financiación, con recursos del gobierno regional, para la construcción de la planta de tratamiento de agua potable para Pacasmayo, vía obras por impuestos, no se ha cumplido. Como tampoco se ha cumplido la contratación de personal médico, enfermeras y técnicos para el funcionamiento completo del nuevo hospital, a partir del mes de febrero del presente año.

¿Entonces cómo podemos confiar en la palabra del señor Manuel Llempén, gobernador liberteño?

Todos estos antecedentes nos llevan a no confiar en las autoridades regionales y estar permanentemente alertas para salir al frente y exigir con firmeza nunca más se atropelle a los pueblos del valle Jequetepeque, se respete sus derechos y sus bienes patrimoniales.

A mantenernos alertas y siempre vigilantes señores, frente al centralismo trujillano.

Voz de

Víctor Flores Reaño