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Por mérito y no por recomendaciones

La sed de cambios en la conducta de nuestros políticos es algo que se reclama en todo el país. Los peruanos y las peruanas estamos hartos de las corruptelas en que caen los políticos, los antiguos y los nuevos. Las artimañas se aprenden rápido. Eso es lo que parece viene ocurriendo en el sector Educación donde hay sospechosas y misteriosas acciones que se comentan con nombre propio, entre los trabajadores.

Se convoca a concursos para cubrir determinadas plazas que no se consigue el objetivo porque, supuestamente, los requisitos eran muy exigentes, y la mayoría no pudo satisfacerlos. Se convoca a un nuevo concurso, se flexibilizan los requisitos para facilitar la presencia de más postulantes. Pero, lo que se hace en el fondo es voltear la tortilla. Al hacerse la nueva calificación los que estaban como ‘no aptos’,  por un acto de extraña magia, pasan a la condición de ‘aptos’. Y a la inversa, es decir los ‘aptos’ se convierten en ‘no aptos’. Lógicamente, resultan ganadores de la plaza, en tanto a los antiguos ‘aptos’ les inventan otras motivaciones para sacarlos de carrera.

Los docentes están cansados de este tipo de artilugios. Es conocido que en la época del gobierno aprista abundaban las irregularidades. Para ingresar lo que valía era el carné del partido. Lo demás era solo una pantalla para engañar a la gente haciéndole creer que se realizaban “concursos”. No era así, resultaba ser un fraude, un engaña muchachos. El sector Educación se llenó de compañeros, sin interesar si estaban capacitados o no para ejercer el magisterio o hacerse merecedores a plazas de auxiliares, secretarios, etc. Y cuando algunos de ellos estaban inmersos en irregularidades se les abría procesos solo para la formalidad. De antemano, los procesados conocían que saldrían limpios de polvo y paja. Así funcionaron las cosas.

Eso parece estar repitiéndose ahora. El Ministerio de Educación está dispuesto a que las plazas se otorguen en base a méritos y no a recomendaciones de tipo político. Eso es lo que todos debemos respaldar. Sin embargo, desde hace mucho tiempo se viene comentando que los consejeros regionales –algunos o unos más que otros- estarían presionando a las comisiones y/o funcionarios responsables de las Ugel para hacer ingresar a sus recomendados.

Contra todo eso está la comunidad. Se aspira a cambios verdaderos y eso implica el compromiso de quienes han llegado a cargos directivos no por favor, sino por su capacidad, a rechazar y denunciar las presiones. Los retamos a que por respeto a su dignidad, por su amor a la profesión y al Perú rechacen y denuncien cuanto se pretenda someterlos a estos actos de corruptelas. De todos depende que tengamos un país donde las cosas se manejen de manera honesta, libre de las trafas a que nos acostumbraron malos congresistas, ministros, consejeros, alcaldes, regidores. Es hora que funcionarios y funcionarias honestas demuestren que no están mendigando puestos sino defendiendo méritos que tienen y deben hacer respetar por su capital moral.

No es posible seguir tolerando a indecentes que ganan una elección y se creen dueños del Perú o de su región y hacen contratar a sus familiares, amigos y recomendados. Si queremos que esto cambie, sumemos esfuerzos. Invocamos a los directores de Ugel, a los miembros de las comisiones de concurso a hacerse respetar, a demostrar a su comunidad que están en los cargos por su capacidad y no por favor político. No teman denunciar a los políticos que hacen mal uso del poder que les otorgó el Pueblo.

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