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Sin Méritos, Los Hacen Funcionarios Municipales

No necesita probarse que estamos frente a un grave problema de manejo técnico responsable en la mayoría de municipalidades de nuestro valle. Suponemos que ocurre lo mismo o algo parecido en otros lugares. Es lamentable comprobar cómo es que oficinas con una importancia clave en el desarrollo de las ciudades se ponen bajo el mando de empleados sin mayores merecimientos. Lo único que avala la designación es su cercanía al alcalde de turno de su ciudad, su vinculación político partidaria o su amistad con algún regidor influyente en el alcalde para conseguir contratos.

Eso ocurre no solo en las municipalidades sino también en las instancias de gobierno regional y nacional. Cada vez son menos los ciudadanos realmente dignos de ejercer un cargo de elección popular por su preparación o por su honestidad.

Al Congreso –lo hemos dicho en más de una ocasión- cada vez llega gente menos preparada. Cualquier persona –hombre o mujer- cree tener derecho a representarnos solo porque tiene dinero y puede comprar un lugar en la lista. Eso es lo que se hace y no es un secreto. La política ha sido prostituida en grados extremos e inimaginables.

Examinemos qué empleados están en las jefaturas y veremos que se ha escogido –en varios casos- a personas sin versación en las áreas que se les ha asignado; gente improvisada, ni siquiera autodidactas reconocidos.

Desgraciadamente, hay alcaldes que suponen que al ser elegidos han recibido carta blanca de sus ciudadanos para gobernar como se les antoja y para contratar a quien se les dé la gana, independientemente si tienen calidades profesionales suficientes. Por eso es que tenemos gobiernos locales donde las cosas no caminan como deben ser. Eso es atentar contra el desarrollo de nuestros pueblos.

Los alcaldes deberían entender que el poder que les ha dado el Pueblo tiene límites, y son  los que impone la sensatez y la responsabilidad. No hay carta blanca para llenar las municipalidades con personal ineficiente, y cada vez con mayor presencia de grupos familiares. Sí, eso es lo que se está haciendo. Ya no solo se contrata a alguien muy allegado al alcalde o a algún regidor sino también a familiares de los favoritos. Eso es sentir menosprecio por los electores, no saber respetar el mandato que se les ha conferido.

Igual que en la política regional o nacional asistimos al fenómeno de hacer ingresar a la esposa, a los hijos, a los hermanos, a los cuñados al mundo político y que postulen en diversos cargos para acaparar poder. Eso está ocurriendo en algunas municipalidades, a nivel de empleados. Cada vez se conoce de más contrataciones de familiares de empleados de confianza del alcalde. Ingresa el hijo, tienen de proveedor al esposo, ingresan primos. Se forman verdaderas argollas. ¿Por qué ocurre esto? Todo esto  es posible por la indiferencia de una ciudadanía que se contenta con cuestionar a espaldas de la autoridad, pero incapaz de decir las cosas de frente. Es tiempo de cambiar. Corresponde a los ciudadanos involucrarse directamente, pedir información por ley de Transparencia, denunciar los hechos corruptos que conozcan, aportar pistas sobre irregularidades y no someterse a pedido de coimas. Empecemos por tomar la decisión.

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