Esclarecer Perjudicial Retraso de Obra en Colegio
La resolución del contrato para la ejecución de las obras del colegio emblemático José Andrés Rázuri, de San Pedro de Lloc, y la consiguiente intervención de la obra por la unidad ejecutora Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied) es una mala noticia no solo para esa comunidad educativa, sino para la sociedad en general. El hecho afecta seriamente el desarrollo de la educación perjudicando no solamente a alumnos, docentes, padres de familia del mencionado centro educativo sino también a la comunidad en su conjunto.
El perjuicio en razón de que no se dispondrá de las facilidades necesarias para que la Jornada escolar Completa (JEC) cumpla sus objetivos a favor de una educación de mejor calidad. Nadie puede dudar que trabajar en un local que no tiene todo lo necesario para los fines que persigue un proyecto, hace muy difícil alcanzar todos los objetivos planteados.
Es muy lamentable lo que ha ocurrido. Pero, la decisión del Pronied se justifica plenamente y se entiende. Frente a todas las experiencias que se tiene en obras similares que se han prolongado por mucho tiempo, lo prudente era la intervención para evaluar y tomar una decisión final que esperamos sea la más conveniente. La medida ya se venía comentando a raíz de algunos hechos anteriores que denotaban que algo no estaba marchando bien en la ejecución del proyecto.
Se ha informado al director del plantel que el problema, supuestamente, no es de presupuesto, sino de plazos. De acuerdo con la información contractual, el proyecto valorizado en casi 20 millones de soles, debió finalizar en setiembre 2015. Para entonces, la ejecución presentaba un marcado retraso, por lo que se pidió prórroga. La más reciente habría sido a diciembre 2015, que tampoco se cumplió. La empresa contratista –Consorcio Unión (conformada por Comsa Sucursal Perú y Obracon SAC)- había solicitado un nuevo plazo y pago de adicionales, lo que preocupó a Pronied.
Allí vino el punto de quiebre, pues la unidad ejecutora notificó la aplicación de penalidades al contratista el cual, frente a lo que se le venía, optó por la resolución del contrato. El sábado 9, el Consorcio y casi todos los subcontratistas, procedieron al retiro de sus materiales de trabajo por lo que, cuando llegó la comisión interventora, suponemos que no ha encontrado casi nada que respalde las penalidades a cobrar.
El problema es ahora qué va a pasar con el proyecto. Hay la experiencia de obras similares en otros lugares del país que permanecieron paralizadas por varios años. Eso es lo que debe evitarse en el caso que preocupa a nuestra comunidad por lo que hacemos votos porque se encuentre la mejor fórmula para superar el problema y garantizar la culminación del proyecto.
Preocupa sobre manera lo que ha ocurrido con los proyectos de construcción para colegios emblemáticos.
Esperamos que el de la IE José Andrés Rázuri no se sume a esa lista. Sería algo sumamente penoso y, reiteramos, causaría un grave perjuicio a la educación, y en particular al alumnado razurino. El colegio seguirá ocupando aulas del Ispe David Sánchez Infante, así como aulas pre fabricadas, tratando de que los profesores cumplan con los objetivos de los correspondientes currículos de los cursos que se imparten. Debe considerarse que hay otras situaciones conexas que también deben ventilarse, por lo que debe buscarse la salida más inmediata y favorable al tema de la terminación de los nuevos edificios.

