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Mantener Unidad Por Muelle de Pacasmayo

"No hay mal que por bien no venga" y "Dios sabe por qué hace las cosas" son frases que se han escuchado últimamente, a raíz de lo sucedido con el muelle de Pacasmayo. Suenan a resignación pero en realidad se busca destacar que ha obrado, como se dijo en la asamblea del lunes 4, el milagro reavivar sentimientos de unidad y solidaridad.

Tenemos que aprovechar de esta ocasión para hacerlos permanentes, y allí juega un papel importante y fundamental la autoridad. Tiene que haber liderazgo y proyectarse confianza. Si eso no existe, seguiremos arando en el mar. El alcalde siempre tiene que estar a la cabeza en situaciones como ésta, y debe recibir respaldo de todos los sectores. No se puede estar en contra de la autoridad solo por animadversión, antipatías o rencillas políticas. Por sobre cualquiera de esos sentimientos se impone el amor a Pacasmayo, y en esa tarea todos debemos sumar esfuerzos.

Es positivo, por ejemplo, que un alcalde no eluda la invitación de un grupo de espontáneos que decidió recorrer las calles de la ciudad para protestar por la indiferencia que había permitido la caída de parte del cabezo del muelle. Hay quienes opinan que es una postura intrascendente y populista. Si la analizamos no es así. Fue una marcha del colectivo Salvemos Pacasmayo. Un grupo de vecinos se reunió y surgió la iniciativa de recorrer las calles, hacer bulla, llamar la atención de los indiferentes. Es mejor a seguir indiferentes.

La reunión con el gerente del GR La Libertad Manuel Llempén Coronel no solo congregó a pescadores, que son los más afectados pero no los únicos. También estuvieron docentes, dirigentes institucionales y vecinos permanentemente preocupados por la problemática de la ciudad. Hubo reclamos hasta cierto punto “viscerales”, como acertadamente los calificara el ingeniero Rogerio Deza Ramírez, pero entendibles y justificables. Se dijeron en tono alturado y enérgico, pero de manera respetuosa sin llegar a exabruptos, tal como lo recomendó el alcalde Aldo Navarro Sarmiento.

El diálogo con el gerente Llempén ha sido evidentemente positivo. No tenemos ninguna simpatía política con APP ni ningún otro partido, y por eso queremos reclamar desde ahora, que ojalá no sea una simple pose con miras a las elecciones generales del 2016. Ojalá.

Otra muestra del cambio es la presencia voluntaria de ciudadanos en el muelle, para ayudar en lo que fuese posible. Inclusive se dio información que permitió la recuperación de durmientes dejados en negocios particulares. Eso es lo que debe hacerse siempre, colaborar ofreciendo información para proteger los bienes públicos y defender a Pacasmayo. No podemos dejar de destacar la presencia de los alcaldes Nelson Kcomt Ché y Tito Suing Barrueto, de la hermana provincia de Chepén para unirse al de casa Aldo Navarro Sarmiento que recibió el respaldo de su par provincial Roland Aldea Huamán y del distrital Luis Cruz Salinas. Son gestos significativos que nos hacen abrigar la esperanza de recuperar los sentimientos de unidad y solidaridad perdidos en el devenir del tiempo.

Todo este cambio es positivo. Eso es lo que las autoridades deben estimular en cada uno de sus localidades; y, los dirigentes en sus instituciones. Dios quiera que este no sea solo un levantar las pestañas, sino que sea el inicio de un despertar para siempre. Que sea por el bien de Pacasmayo y del valle Jequetepeque.

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