Cielo


Cielo, allá donde

está mi madre

que junto a dios

se encontró

dejando la tristeza

en la luz de la

tierra, y lloramos

por no poderte abrazar

y cada dia cuando

nos levantamos no

decirte: buenos días

Mamá cómo amaneciste!

brotando lágrimas

chorrean por vuestros

ojos y cada una

de ellas es dolor,

pena y no poder

pedirte perdón !

por no haberte valorado

en esta vida cuando

estabas

Y el castigo

que sigo sufriendo

me doblega el alma

y me parece una

pesadilla que

no estés conmigo

y no poder disfrutar

de tu compañía.

Desde allá, cuídame

para cuidar a los

mios.

Ilumíname y

bendícenos con las

oraciones a nuestro

creador, tal vez

en cualquier momento

nos encontremos y

un breve adiós viene

por mi mente.

Sé que Dios es misericordioso

y nos hará el regalo que

sería algo lindo, tu

vuelta con Él para

alegrar el sufrido

corazón de los que te

queremos.


Voz de

Lugum