Le quitan el alma a la Plaza de Armas de Trujillo


Existen voces y reclamos cargados de preocupación, en relación a los trabajos que ha emprendido la municipalidad en dicho espacio. Al respecto, es necesario recordar sobre la importancia de preservar los valores intangibles de los espacios turísticos; ya que al parecer, el turismo constituye la justificación para su intervención. Los países europeos, líderes receptivos de turistas a nivel mundial, son muy cuidadosos en preservar intactas, hasta sus callejuelas más antiguas, más aún tratándose de monumentos históricos. ¿Y cuál es la razón y la visión que responde a tal preocupación y cuidado? La respuesta se centra en dos puntos.

Por un lado, en liderar el turismo receptivo a nivel mundial, y lo han logrado. Francia es el país que encabeza el grupo, les siguen España, Inglaterra, o Alemania; algunos de esos países, han rebasado el 100% de su población en arribo de turistas, por ejemplo,  la población de Francia al 2012 fue de 65'473,000 habitantes, y en ese año han tenido un arribo de 83'013,000 turistas, o sea, el arribo de turistas se excedió en 17'540,000 al número de su población.  La otra razón de peso, está relacionado con preservar la identidad de su nación en cada espacio, lugar u objeto, marcado por los acontecimientos históricos que guarda cada uno de ellos, como un valor inmaterial o intangible de su patrimonio turístico. 

Lo genuino, auténtico y original; sin artificios ni mezclas, son las expectativas que atraen y admiran   los turistas europeos, en los destinos, cuando visitan en su condición de turistas, más aún si están cargadas de historias cada objeto y cada espacio; es como el alma, que da vida al atractivo; incluyendo los objetos artesanales, así como los usos y costumbres de un pueblo. Caso contrario es como un objeto hueco y vacío, sin emoción ni memoria alguna.

Lo expuesto líneas arriba, sirva para reflexionar, en relación a la intervención o restauración, que se lleva a cabo en la Plaza Mayor de Trujillo. No solo pensando en el turismo receptivo, sino también en el turismo interno; y sobre todo para la tranquilidad de la población trujillana, que no debe ser privada del legado histórico grabada en cada granito y en cada objeto del monumento histórico de Trujillo, escenario y mudo testigo de su pasado.  

Y, cuando hablamos de turismo, sobre todo las autoridades pertinentes deben tener conocimiento, que el turismo,  es por excelencia la actividad dinamizadora de la economía local, por su efecto multiplicador, al impulsar el desarrollo de otras actividades económicas, tales como el transporte, la construcción, el comercio y servicios, la agricultura, la agroindustria, la gastronomía, las MYPES industriales y artesanales, entre otros; sin olvidarnos también que es un gran aportante al PBI, y a la balanza comercial internacional; así como generadora de divisas, al permitir exportar, sin que la mercancía cruce la frontera. Así como la mayor generadora de puestos de trabajo a menor inversión.

Es por ello, que, conociendo las bondades de la actividad turística, la mayoría de  países del mundo tratan de atraer el mayor número de turistas para mejorar la economía de sus pueblos, impulsando para ello planeamientos, inversiones y campañas sostenidas. Tarea, que compromete  también a las autoridades en los tres niveles de gobierno de nuestro país, trabajar en ese sentido.

Reflexionando, ¿Será posible que el Perú pueda aspirar en  el mediano plazo  siquiera tener arribos por turismo receptivo al 50% de su población?  El Perú, tiene igual o mayor potencial turístico que los países europeos, sobre todo por su diversidad. Creemos que todo es posible cuando hay voluntad y decisión política.    
El autor es director ejecutivo INSTICADE'S y su correo electrónico es jotaleo3009@gmail.com

Voz de

Jerónimo Rojas R.