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Ordenen la Playa

Ordenen la playa pacasmayo

Cuando se ha reclamado por la autoridad ausente debido al caos que se ha vivido en el centro de Pacasmayo, con motivo de las fiestas de fin de año, no se puede reducir solo a la falta de control; es también -y sobre todo- por la falta de ordenamiento en el uso de la playa y el Malecón.

Y si bien es cierto Pacasmayo resalta, este no es el único distrito afectado por la falta de prevención, planificación y ordenamiento. Allí está Puémape, con problemas de diversa índole que implican hasta invasiones, tal como se repite en otros distritos costeros de nuestro valle. 

Es nuestro propósito llamar a la reflexión sobre la necesidad de que cada instancia estatal asuma el rol que le corresponde, bajo el liderazgo de los gobiernos municipales, considerando que de por medio está la seguridad y la vida de las personas.

Es imprescindible, por ejemplo, garantizar el acceso seguro a la playa. Recuérdese los accidentes de diversa naturaleza que se han sufrido con embarcaciones de paseo, o por accidentes de bañistas o tablistas a causa de redes de pesca. 

El caso de Pacasmayo es de notoria urgencia. No se tiene hasta ahora una zonificación que establezca por ejemplo límites geográficos y de horarios para las diversas actividades que concentra. Casi naturalmente los deportes náuticos se ubican en El Faro; pero eso no impide la presencia de tablistas aficionados o amateur alternando con bañistas; o lo que es peor tener embarcaciones de paseo, conocidos como zodiac, circulando donde hay bañistas, vehículos de los que ni siquiera se conoce si cumplen con la reglamentación. Recuérdese que Pacasmayo acoge también a más de una escuela de deportes náuticos, y se tiene que garantizar la seguridad de niños y jóvenes. Es necesario ordenar el uso de la playa, sectorizar por actividades, implementar horarios, porque ya se tiene saturación del espacio público y horas punta.

La pesca con redes en la zona que ocupan los bañistas tiene que ser regulada.

Los negocios de diversa índole, que también ocupan la playa, tienen que tener límites, no se pueden apoderar del espacio público. 

Este verano se ha perdido la extensa área de arena que se tenía y que de alguna manera permitía la convivencia en medio del desorden. Hoy hay más peligros. 

Considérese que se tienen veraneantes que llegan a acampar,  si bien es cierto se puede permitir no se puede restringir el libre acceso al litoral; no se puede permitir que se tomen pedazos de playa como si fueran lotes propios.

La presencia de mascotas, principalmente perros, es otro problema. Es hora de que se establezcan horarios, y zonas de acceso para canes, cuidando las horas de mayor afluencia de público y sancionando a propietarios que no recogen las excretas o que dejan libres a perros considerados potencialmente peligrosos. 

Igualmente es necesario la implementación de verdaderos puntos de reciclaje, y el mantenimiento de la limpieza, incluyendo campañas educativas y sancionadoras. 

La tarea no es solo municipal, pero sí exige su liderazgo, así como le corresponde a la autoridad municipal reclamar compromiso y cumplimiento a la Marina, Policía, subprefectura, Minsa, Ministerio Público.

El verano ya llegó y la autoridad no puede seguir ausente. No se espere un accidente grave para recién reaccionar. 

 

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