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MPP: No Son Simples Errores

No puede entenderse cómo es que se hayan cometido tan desfachatados errores en la Resolución 843-2015-MPP, que suscribió el alcalde Roland Aldea Huamán aprobando el expediente técnico de la obra que se ejecuta en el AH José Gálvez, de San Pedro de Lloc. No es exacto que el burgomaestre no tenga responsabilidad. Desgraciadamente sí la tiene aun cuando les errores no sean de él.

La denuncia formulada por el exregidor Fredy Ventura Carlos, ahora convertido en tenaz fiscalizador del actual gobierno, ha dejado en ridículo a la administración del alcalde Aldea Huamán. El calificativo de “Resolución de la vergüenza” que el denunciante endilgó al documento, no es exagerado y encaja dentro de la gravedad del hecho.

Convenimos en la posibilidad de que al copiar unas cifras se pueda producir una alteración del orden de los números. Ese es un error material que a cualquiera le puede ocurrir. No se explica no acertar en sacar un porcentaje cuando ya casi nadie hace esa labor recurriendo a la inteligencia, pues se ha generalizado el uso de las máquinas, y entonces el trabajo es sumamente fácil.

Por eso resulta vergonzoso  que en la resolución mencionada se consigne como 5 % de S/ 835,596.62 la suma de S/ 42,679.81, cuando lo verdadero es S/ 41,779.81. Más escandaloso aun, que no se haya sabido hacer la suma correcta de solo tres cantidades. Todos esos errores han resultan elevando –sobre la base del costo directo del proyecto- el valor de la obra en más de 24 mil soles, si nos atenemos a la resolución en cuestión.

No son errores ni simples ni justificables. Se entiende que quien elaboró los cálculos y las sumas que dieron lugar a la resolución, debió tener el máximo cuidado al realizar esa labor máxime cuando se trata de algo tan delicado. Nadie revisó cifras, todo el mundo se limitó a poner vistos buenos y el expediente pasó de oficina en oficina hasta llegar al despacho del alcalde quien - confiado en el trabajo de sus funcionarios - también firmó. Desgraciadamente es quien, ante la opinión pública resulta pagando los platos rotos por ser el jefe del gobierno; el verdadero autor pasa desapercibido.

En momentos tan críticos para el alcalde provincial Roland Aldea, este nuevo hecho suma un punto más a la mala imagen que se ha ganado su gobierno. Hay que admitir que muchos de los hechos que son causa del descrédito de su gestión son por el deficiente trabajo de gran parte de su equipo de confianza. Su culpa radica en la falta de decisión para hacer pesar su autoridad e introducir cambios y correctivos que son necesarios y urgentes. Por desgracia, su obstinación traslada el mayor daño a la ciudad y a la Provincia. En lo personal, afecta su imagen. Pero, en el tema macro, la gran perdedora es la comunidad provincial. Eso es lo que debe entender el burgomaestre provincial y asumir las decisiones que correspondan por el bien de él mismo, de San Pedro de Lloc, y de la Provincia. Igual en el caso de los regidores, su indiferencia, su pasividad y/ o condescendencia no ayudan al alcalde Aldea a realizar un mejor gobierno. Le serían leales y útiles actuando con sentido crítico, sin llegar al rompimiento de la unidad, sino reclamando correctivos y analizando serenamente las cosas. Es imprescindible que reflexionen antes que sea demasiado tarde. 

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